El Gobierno busca retomar la iniciativa legislativa pero enfrenta resistencias y el receso parlamentario

La administración nacional despliega un intenso esfuerzo para reactivar la actividad económica y política a través de su agenda en el Congreso, aunque diversos obstáculos complican la concreción de ese objetivo. La mesa política se reunió ayer martes con el fin de jerarquizar las reformas que el Poder Ejecutivo considera impostergables, en un intento por recuperar el impulso perdido tras la apertura de una causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete. La expectativa inicial en Casa Rosada era que el trabajo parlamentario permitiera reencauzar la gestión, pero el receso invernal que comenzará la próxima semana y se extenderá hasta agosto pone un freno temporal a esos planes.

Más allá de la pausa legislativa, el oficialismo se topa con un panorama aún más adverso: la falta de respaldo de sus socios habituales a los distintos proyectos de ley enviados al Congreso. En la primera reunión que el presidente Javier Milei mantuvo con legisladores, se fijaron las prioridades para los próximos días, entre las que figuran la modificación del régimen de Zonas Frías, los ajustes en la normativa de Inocencia Fiscal y la reforma electoral. Este último paquete incluye la eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, una medida que el reducido círculo del mandatario busca impulsar con urgencia, pero que ya encontró resistencias significativas.

El principal escollo proviene del PRO, cuyos aliados anticiparon su negativa a suprimir las PASO, generando malestar en Balcarce 50. “No tienen nada. Cuando Macri andaba con la lengua afuera estaba a favor de eliminar las PASO. Ahora no dice nada”, disparó un funcionario oficialista, reflejando la tensión en la coalición gobernante. Por su parte, la Unión Cívica Radical acercó una propuesta de colectoras para intentar convencer a los gobernadores de apoyar los planes de Milei, aunque aún restan definir detalles para compatibilizar ese sistema con la Boleta Única de Papel, lo que mantiene la incertidumbre sobre la viabilidad del acuerdo.

En el oficialismo también crecen las críticas internas hacia figuras clave del espacio. La senadora Patricia Bullrich fue la primera en desmarcarse al expresar que la alternativa de las colectoras no le seduce, pero que es lo único que hay. Sus declaraciones provocaron quejas en Casa Rosada, donde acumulan malestar desde su primera diferenciación. “A la mañana es federal, a la noche unitaria. Ella se ubica donde va la opinión publicada”, sentenció un alfil legislativo. Simultáneamente, apuntaron contra la vicepresidenta Victoria Villarruel: “Quiere perjudicar al Gobierno”, plantearon desde una de las oficinas de Balcarce 50.

Para este jueves, La Libertad Avanza intentará activar el Senado con el objetivo de aprobar el proyecto de Propiedad Privada y el pliego del camarista Víctor Pesino, aunque algunas voces del oficialismo anticipan que podría no haber sesión. La incertidumbre sobre el quórum y la falta de acuerdos sólidos amenazan con dilatar una vez más los planes del Ejecutivo, que ve cómo el tiempo legislativo se reduce mientras las fisuras internas y las diferencias con los aliados tradicionales complican el escenario.