Villarruel avivó la tensión con Inglaterra en la antesala del cruce mundialista y marcó diferencias con el Gobierno

La vicepresidenta Victoria Villarruel encendió la polémica en la víspera del encuentro entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026, al afirmar que el partido no es uno más y que representa una oportunidad para “pararle el carro a los invasores”.

A través de sus redes sociales, la titular del Senado reivindicó el reclamo por la soberanía de las islas Malvinas y vinculó el duelo futbolístico con la gesta de Diego Maradona, el último Mundial de Lionel Messi y la lucha histórica contra el ocupante británico. “No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más”, sentenció la funcionaria, marcando una clara distancia con la postura más cautelosa que intentó mantener el Poder Ejecutivo.

Mientras la vicepresidenta se mostraba enfática en su mensaje, el vocero presidencial, Adrián Ravier, salió a aclarar los dichos del presidente Javier Milei sobre la ex primera ministra Margaret Thatcher, buscando evitar un conflicto diplomático en un momento sensible.

Ravier aseguró que las declaraciones del mandatario fueron “sacadas de contexto” y que la admiración manifestada por Thatcher se limita a su plan de estabilización económica y su lucha contra la inflación, sin que eso implique un respaldo a su gestión en el conflicto del Atlántico Sur. “El presidente está tratando de recuperar las Malvinas todos los días”, sostuvo el portavoz, aunque evitó trazar un paralelismo con el partido de fútbol.

La postura de Villarruel contrasta no solo con la línea oficial del Gobierno, sino también con la de buena parte de la dirigencia política y el propio entrenador del seleccionado, Lionel Scaloni, que prefirieron mantener el foco en lo estrictamente deportivo. La vicepresidenta, en cambio, insistió en darle una lectura geopolítica al cruce en Atlanta y recordó la arenga de la hinchada albiceleste que entona canciones alusivas a Maradona y a la soberanía malvinense. “Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo”, escribió, sumando un ingrediente emocional y patriótico a la previa del partido más esperado del torneo.

Desde la Casa Rosada, en tanto, el vocero reiteró que el reclamo por la soberanía nacional es inclaudicable y que el canciller Pablo Quirno lo manifiesta de manera permanente en todos los foros internacionales. Sin embargo, el Ejecutivo nacional se cuidó de no alimentar una confrontación directa con el Reino Unido a través del deporte, en sintonía con la tradición de separar la competencia futbolística de los diferendos diplomáticos. La estrategia oficial apuntó a bajar el tono belicista para no enturbiar las relaciones bilaterales, aunque las declaraciones de Villarruel volvieron a poner sobre la mesa una tensión latente.