Se cayó la sesión del Senado por falta de quórum y quedaron frenados todos los proyectos

La Cámara alta no pudo sesionar este jueves debido a la ausencia de los legisladores necesarios para alcanzar el quórum reglamentario, lo que postergó el tratamiento del pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, así como de los pliegos de jueces y cancillería y el proyecto de Propiedad Privada impulsado por el oficialismo. Con apenas veinticinco senadores de la oposición dialoguista registrados en el recinto, el presidente provisional Bartolomé Abdala decidió levantar la sesión, frustrando las expectativas de quienes buscaban avanzar con una eventual moción de censura contra el funcionario. La iniciativa, que no contaba con dictamen de comisión, había generado fuertes tensiones entre los bloques y exponía las dificultades del Gobierno para imponer su agenda en la Cámara alta.

Los legisladores del oficialismo, alineados con las indicaciones de la jefa de bloque Patricia Bullrich, optaron por no ocupar sus bancas a pesar de encontrarse presentes en el edificio parlamentario, una estrategia que impidió alcanzar el número mínimo requerido para habilitar el debate. Ante esa postura, y sumado a la decisión del peronismo de no aportar sus miembros para una sesión que no había sido convocada por ellos, ningún espacio político se comprometió a garantizar los senadores necesarios. La falta de acuerdo entre las fuerzas dejó en evidencia la fragmentación imperante y la imposibilidad de destrabar los expedientes acumulados, entre ellos la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que ya acumula cuatro intentos fallidos de tratamiento.

El proyecto de Propiedad Privada, una de las iniciativas estrella de la gestión libertaria, había logrado reunir los apoyos necesarios para ser aprobado, pero su debate quedó condicionado por la prioridad que la oposición le asignó a la interpelación de Adorni. Desde el entorno oficialista reconocieron que, si bien contaban con los votos para sacar adelante esa norma, la estrategia de los bloques dialoguistas de condicionar el avance de cualquier otro tema a la resolución del pedido de informe al jefe de Gabinete terminó paralizando toda la actividad. De esta manera, el oficialismo no consiguió imponer su cronograma legislativo y deberá esperar una nueva oportunidad para retomar sus iniciativas.

El próximo martes primero de julio, La Libertad Avanza abrirá la Comisión de Asuntos Constitucionales para dar curso a los proyectos de interpelación presentados contra Adorni. Actualmente existen dos solicitudes en ese sentido: una impulsada por el bloque peronista y otra elevada ayer por el jefe de la bancada del PRO, Martín Goerling, quien pidió que el ministro coordinador asista al Congreso el dos de julio para explicar el incremento de su patrimonio. La decisión de avanzar con el tratamiento en comisión busca descomprimir la situación y encontrar un canal institucional para resolver el conflicto que mantiene trabada la agenda legislativa.

Mientras tanto, todos los expedientes que estaban programados para este jueves quedaron en suspenso, a la espera de que se despeje el escenario político en el Senado. El proyecto de Propiedad Privada, que había sido postergado en ocasiones anteriores y que el Gobierno consideraba prioritario, volvió a quedar relegado, sumando un nuevo revés a la estrategia parlamentaria del oficialismo. Las negociaciones entre los bloques continuarán en los próximos días, aunque las posiciones aparecen cada vez más distantes, lo que anticipa un escenario complejo para destrabar la dinámica legislativa en la Cámara alta.