Santilli defendió la eliminación de las PASO y afirmó que la gente no quiere votar tantas veces

El ministro del Interior, Diego Santilli, ratificó este martes el impulso del gobierno nacional al proyecto de reforma electoral enviado al Congreso para eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), al argumentar que la gente no quiere votar tantas veces y que las instancias previas generan un alto costo para el Estado. Previamente a su participación en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) junto a gobernadores, Santilli señaló que en el último tiempo la sociedad ha demostrado señales claras de rechazo hacia la multiplicación de instancias electorales. Hay una merma en la cantidad de votantes porque la gente no quiere tener tantas elecciones previas, sostuvo.

El ministro afirmó que la realización de las PASO les cuesta a los argentinos hasta 250 millones de dólares, un gasto que el oficialismo considera innecesario y que podría destinarse a otras áreas. Si se sostiene el mismo sistema electoral que ahora, vamos a tener PASO provinciales para gobernadores en las elecciones que se adelanten, PASO para las presidenciales y después las presidenciales, remarcó. La gente no quiere votar tantas veces, insistió Santilli, al tiempo que advirtió que los argentinos no estarán dispuestos a concurrir a las urnas en reiteradas oportunidades el año que viene.

Por estas razones, el titular de la cartera política ratificó la importancia de avanzar con el proyecto de reforma electoral impulsado por el presidente Javier Milei, que ya fue enviado al Congreso, con el objetivo de eliminar las PASO, reducir costos para el Estado y simplificar el calendario electoral. El oficialismo sostiene que las primarias no cumplieron con su propósito original de ordenar las ofertas partidarias y que, en la práctica, se convirtieron en una encuesta costosa y con baja participación ciudadana.

La eliminación de las PASO es una de las banderas del gobierno libertario en materia institucional, junto con la reforma política y la ley de ficha limpia. Sin embargo, el proyecto enfrenta resistencias en el Congreso, donde sectores de la oposición argumentan que las primarias son una herramienta de democratización interna de los partidos y que su eliminación podría concentrar poder en las cúpulas partidarias. El oficialismo, que no cuenta con mayoría propia en ninguna de las dos cámaras, necesita negociar con bloques aliados para conseguir los votos necesarios.

Santilli, un dirigente con origen en el PRO y ahora integrado al gabinete de Milei, viene siendo uno de los principales voceros del gobierno en materia electoral y federal. Su presencia en el Consejo Federal de Inversiones junto a gobernadores de distintas provincias también apunta a construir consensos en torno a la reforma, aunque muchos mandatarios provinciales se muestran reacios a eliminar las PASO porque las utilizan como herramienta de ordenamiento interno. El ministro confía en que el costo político de sostener las primarias será cada vez mayor para quienes se opongan a la reforma.

El gobierno nacional espera que el proyecto sea tratado en el Congreso durante las próximas semanas, aunque todavía no hay fecha confirmada para su debate. Mientras tanto, el oficialismo seguirá presionando para que los legisladores de la oposición se sumen a la iniciativa, argumentando que la eliminación de las PASO es una demanda de la ciudadanía, cansada de la sobrecarga electoral. La reforma electoral es, además, una promesa de campaña que Milei busca cumplir antes de fin de año.

La postura de Santilli refleja la determinación del Ejecutivo de avanzar con la reforma más allá de las críticas. El ministro del Interior insistirá en las próximas semanas en reuniones con gobernadores y legisladores para sumar adhesiones. La eliminación de las PASO, si se concreta, sería uno de los cambios institucionales más significativos desde la sanción de la ley original en 2009, y modificaría de raíz el calendario electoral de cara a los comicios presidenciales de 2027.