Ana Marks encabezó en Bariloche un conversatorio para defender las leyes de tierras y manejo del fuego frente al avance oficialista

La senadora nacional Ana Marks y la diputada Adriana Serquis convocaron este lunes en Bariloche al conversatorio “Tierra para pocos: La soberanía en disputa”, un espacio de reflexión y debate colectivo en defensa de las leyes de tierras rurales y de manejo del fuego, frente al avance de iniciativas del gobierno nacional que ponen en riesgo la soberanía territorial y los bienes comunes del país. El encuentro se realizó en la Sala del Concejo Municipal y puso el foco en el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, las consecuencias de la extranjerización de la tierra en la Patagonia y el impacto de las modificaciones sobre la ley de Manejo del Fuego.

Además de las legisladoras nacionales, el panel estuvo integrado por la ministra de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, Daniela Vilar; el doctor en Historia e investigador del CONICET, Matías Oberlin Molina; y el doctor en Ciencias Biológicas e investigador principal del CONICET, Javier Grosfeld. “Estamos frente a un proyecto político que busca consolidar la entrega planificada de nuestros bienes naturales comunes”, sostuvieron las organizadoras. “No son medidas aisladas: primero eliminaron el Ministerio de Ambiente, después avanzaron con el RIGI, buscan flexibilizar la ley de glaciares y ahora pretenden desmantelar herramientas fundamentales para proteger la tierra y el manejo del fuego”, denunciaron.

Las expositoras advirtieron sobre las consecuencias de la pérdida de soberanía territorial y cuestionaron quiénes se benefician con la concentración de tierras. La Patagonia incendiada y extranjerizada no es casualidad: responde a un modelo que prioriza los negocios por encima del interés nacional, afirmaron. Entre los ejes abordados se destacaron el contexto histórico y actual de la ley de Tierras Rurales, el interés geopolítico sobre los bienes naturales comunes, la situación de extranjerización en la región cordillerana y las consecuencias ambientales y sociales de los incendios y los cambios de uso del suelo.

Por su parte, la ministra Daniela Vilar sostuvo mas tarde en sus redes sociales que cuando avanzan sobre la ley de Tierras, la ley de Glaciares o la ley de Manejo del Fuego, lejos se trata de nimiedades técnicas. “Nos están haciendo discutir quién decide sobre nuestros bienes comunes y para qué intereses se gobierna”, afirmó. Vilar destacó que “la Patagonia conoce bien lo que significa la extranjerización y el saqueo de los territorios”, y subrayó que “defender la tierra que nos sostiene, el agua y los recursos estratégicos para el desarrollo no es un tema de segunda ni de tercera”. Y cerró su intervención con una referencia a la situación judicial de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, vinculándola simbólicamente con la defensa de la soberanía territorial. “Hoy Cristina está presa por dar estas discusiones y nosotros vamos a llevarlas a cada espacio que podamos”, concluyó.

La senadora Ana Marks, en su cuenta de X, agradeció a todas las personas que participaron y enriquecieron el intercambio, y sostuvo que “defender los territorios, los bienes naturales comunes y la capacidad de decidir sobre ellos es clave para construir una Argentina más justa”. La legisladora rionegrina viene sosteniendo una postura crítica frente a las políticas del gobierno de Javier Milei en materia ambiental y territorial, y busca visibilizar en el Congreso los efectos negativos de la desregulación en las provincias patagónicas.

El conversatorio se realizó en un contexto de fuerte debate parlamentario por el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que, según la oposición, facilitará la venta de tierras a extranjeros y desprotegerá los recursos naturales. Las legisladoras justicialistas anticiparon que votarán en contra del proyecto y que impulsarán modificaciones para preservar los límites a la extranjerización establecidos en la ley de tierras rurales vigente. También advirtieron sobre los riesgos de desmantelar la ley de manejo del fuego en una región particularmente vulnerable a los incendios forestales.