
Nuevas reglas migratorias: el Gobierno firmó un DNU para expulsar a extranjeros que emitan mensajes de odio contra la Argentina
- Informe Vip
- 30 julio, 2026
- Nación
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El Poder Ejecutivo nacional formalizó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita a prohibir el ingreso al país y a ordenar la expulsión de aquellos ciudadanos extranjeros que promuevan la hostilidad, la discriminación o la violencia contra la población argentina o sus símbolos patrios. La normativa modifica aspectos centrales de la Ley de Migraciones y surge como respuesta oficial a las recientes muestras de rechazo hacia el país registradas en el plano internacional.
Los ejes de la medida oficial
El texto legal incorporó modificaciones sobre el artículo 29 y el artículo 62 de la normativa migratoria vigente, estableciendo causal de rechazo en frontera y de pérdida de residencia para quienes difundan mensajes despectivos de carácter oral o escrito vinculados con la nacionalidad. Asimismo, la medida contempla sanciones para quienes participen o incentiven el ultraje de los símbolos patrios nacionales.
Desde la administración central justificaron la urgencia de la disposición argumentando un incremento considerable en las expresiones de menosprecio hacia la identidad cultural argentina, conductas que —según la perspectiva oficial— atentan contra la paz social y la convivencia armónica. No obstante, el articulado aclara expresamente que quedan salvaguardadas del alcance punitivo las opiniones vinculadas con el disenso ideológico, la crítica política o académica amparadas bajo las garantías constitucionales.
El debate constitucional y las advertencias legales
La promulgación del decreto abrió un intenso debate jurídico respecto a su implementación y legalidad constitucional. En declaraciones públicas, el abogado constitucionalista Félix Lonigro señaló que, si bien el espíritu de la norma busca proteger la soberanía, este tipo de restricciones restrictivas de derechos deberían tramitarse formalmente a través del Congreso Nacional en virtud del principio de legalidad.
Asimismo, el especialista advirtió sobre los riesgos latentes de una aplicación discrecional por parte del Ejecutivo. Lonigro remarcó la necesidad indispensable de que sea el Poder Judicial, a través de los mecanismos de la Dirección Nacional de Migraciones y los tribunales competentes, el que resuelva en última instancia las deportaciones, evitando que queden sujetas a la voluntad unilateral de una autoridad administrativa y garantizando los contrapesos propios del Estado de derecho.

