Milei rechazó las denuncias del Presidente y dijo que lo quieren «proscribir»

Javier Milei, candidato a presidente por la Libertad Avanza, rechazó las acusaciones formuladas por el Poder Ejecutivo, aseguró que el domingo 22 de octubre le darán «una paliza en las urnas» al oficialismo, amenazó con la posibilidad concreta del inicio de una hiperinflación derivada de las decisiones económicas del actual gobierno y precisó que su plan de dolarización podría resultar parecido al que aplicó Ecuador durante los años noventa.

«Al presidente Fernández, a la vicepresidente Kirchner y el presidente en funciones Massa les decimos que pueden hacer todas las denuncias que quieran. Nada va a poder evitar la paliza que les vamos a dar en las urnas», afirmó en el cierre de su discurso.

Por la mañana del miércoles, Alberto Fernández presentó una denuncia penal contra Milei, el candidato a jefe de gobierno porteño Ramiro Marra y el candidato a diputado Agustín Romo por «intimidación pública» relacionada a sus declaraciones sobre los depósitos en pesos.

Milei prometió que al día siguiente de asumir en caso de un hipotético gobierno, enviará un paquete de proyectos de ley al Congreso para eliminar el Banco Central, además de desarmar las posiciones de Leliqs, los cuales se resolverían en «tres meses». Se refirió también a imitar el proceso financiero en El Salvador. «Pero es más probable que se parezca al de Ecuador», expresó.

Planteó que La Libertad Avanza es la única «solución verdadera» a la crisis económica y esquivó precisiones sobre su plan de dolarización ante una pregunta explícita de una periodista durante la conferencia de prensa llevada a cabo en las oficinas de la empresa de Marra, sentado a su lado. Finalmente, el libertario dijo que por «características similares entre ambos países, la dolarización que propongo sería más parecida a la que se hizo en Ecuador», y volvió a ratificar que la hará al tipo de cambio que el dólar blue esté en ese momento, tiempo al que estimó en nueve meses de un hipotético gobierno suyo.

Además, afirmó que en su coalición han sido «extremadamente prudentes, incluso con el FMI, al que pedimos que sin darle nuevos fondos a este gobierno de inoperantes sostuviera el rollover de la deuda para evitar una crisis». Prometió que «todas las deudas serán honradas», y sobre las Leliqs en particular precisó que no aplicarán un modelo como el del Plan Bonex de principios de la década de 1990, al comienzo del gobierno de Carlos Menem.

«El comportamiento y las declaraciones de dirigentes de Juntos por el Cambio demuestran que ellos son cómplices de este ataque a mi persona», también señaló. Un poco antes acusó al oficialismo de «persecución política.» «Este encadenamiento de hechos indican que el kirchnerismo está intentando interferir en el proceso electoral e incluso proscribir a la fuerza más votada en las elecciones de agosto porque saben que estamos a pocos puntos de ganar en octubre», dijo.

«No vamos a aceptar que el gobierno se desligue de las consecuencias económicas por las decisiones que tomaron. ¿Acaso yo soy responsable del déficit fiscal, de la emisión monetaria, la toma de deuda, las Leliqs, las regulaciones que destruyen el sistema productivo y el cepo?», planteó Milei.

«Ahora van a aprender lo que son los rezagos de la política monetaria», amenazó Milei al realizar un análisis de la situación económica. «Este modelo modelo empobrecedor conduce inexorablemente a una hiperinflación y eso no tiene nada que ver con nosotros».

El libertario también argumentó sobre los vínculos entre oficialismo y oposición. «Lamento haber visto a periodistas y a la pseudo oposición hacerle el juego al gobierno en estos días, sumándose a esta canallada. ¿Acaso Juntos por el Cambio quiere lavar las culpas del ministro Massa? ¿Tendrá que ver con las reuniones que tuvo Melconián con él? Son socios».

En otro intercambio indirecto con Massa, el candidato libertario aseguró que desde el gobierno «siguen tirando nafta al fuego. ¿Qué querían que pasara con el ‘plan platita’? Yo estoy a favor de la baja de impuestos, pero también hay que bajar el gasto».