Examen Psicofísico: el gobernador Jorge Capitanich ya lo propuso en 2002 con un Proyecto de Ley

El actual gobernador del Chaco Jorge Capitanich (Frente de Todos-Chaco) hizo la misma propuesta que hace hoy Sergio Massa en el 2002 cuando era Senador de la Nación. En aquella oportunidad, el también ex Jefe de Gabinete de Duhalde y de Cristina Kirchner, proponía que todos los candidatos se realizaran un examen psicofísico para igualar a la clase política con todos los trabajadores argentinos.

Claro, en esos meses las aguas tormentosas del pasado diciembre de 2001 ya se venían calmando luego de superar las presidencias fallidas de Fernando de la Rúa, Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saa y Eduardo Camaño luego de convocar varias veces la Ley de Acefalía.

Superado ese momento traumático de la historia argentina, Capitanich argumentaba que un examen psicofísico se convertía en una condición fundamental por ser «exigible para cualquier trabajador en la República Argentina por la ley 24.557 e inexorablemente y con más razón deben ser cumplidos por los representantes del pueblo, que tienen la responsabilidad de conducir los destinos del país y la vida y el patrimonio de casi 37 millones de argentinos», se leía en los fundamentos del proyecto de ley 1949/02 con el que pretendió modificar en aquel entonces el Código Nacional Electoral.

La iniciativa del actual gobernador, preveía en 2002 que los candidatos nacionales, provinciales o municipales, al momento de oficializar la lista o sus candidaturas ante la justicia electoral respectiva, presenten certificado de buena conducta, antecedentes policiales o judiciales, declaración jurada patrimonial, las últimas cinco declaraciones juradas impositivas y exámenes pre-ocupacionales similares a los que la ley 24.557 (sobre riesgos de trabajo) impone a cualquier persona que pretendiera trabajar en la Argentina.

Según consigna el diario La Nación, «el proyecto pretendía modificar el artículo 14 bis del Código Electoral que se aprueba en el Senado y en la Cámara de Diputados, para quienes aspiren a ocupar cargos electivos en el Gobierno o el Congreso».

En aquel entonces se pretendía que los candidatos se sometiesen a un examen físico completo, que comprendía todos los aparatos y sistemas, incluyendo agudeza visual cercana y lejana, radiografía panorámica del tórax, electrocardiograma, exámenes de laboratorio -hemograma completo, eritrosedimentación, uremia, glucemia, reacción para la investigación de Chagas Mazza y orina completo- y estudios neurológicos y psiquiátricos.

La iniciativa del chaqueño preveía que los exámenes se practiquen en institutos oficiales; en cambio, nada dice sobre qué ocurriría si a un aspirante a funcionario o legislador le dieran mal los resultados de uno o más estudios.

También, cabe aclararlo, el proyecto de Ley nada decía si los resultados serían secretos o públicos, aunque en los fundamentos del proyecto se entendía que la medida contribuiría a «garantizar el máximo de transparencia de información para todos los ciudadanos argentinos».

Entre las razones de su propuesta, dice el diario nacional, el entonces legislador destacaba que los requisitos esenciales establecidos por la Constitución nacional para ser presidente o vicepresidente, senador o diputado, sólo se fijan principios de carácter general vinculados con la idoneidad moral e intelectual de los candidatos y requisitos vinculados con límites mínimos de edad y de ingresos.

Sin embargo, no se estipulan expresamente «las condiciones físicas y psicológicas de los candidatos», que -según el actual gobernador Capitanich- «permitirían determinar la aptitud del postulante (…) para el desempeño de las actividades que se le requerirán».

«Cuando uno tiene que concursar por cualquier trabajo, de piloto, de recepcionista o de gerente de una compañía, le exigen un examen psicofísico. En cambio, cuando uno se postula para ser presidente, diputado o senador nadie le pide nada», decía en ese entonces el joven Capitanich.

Para el autor de la propuesta, cierra la entrevista del diario, «la ley que impulsa contribuirá a la transparencia de la política y permitirá que la ciudadanía tenga mayor control sobre los funcionarios a los que les paga el sueldo.»

Después de más de 20 años y un largo recorrido en la política, ¿habrá sido el mismo Capitanich el que sugirió esta idea a Sergio Massa?