El Senado transformó en ley la modificación en Ganancias impulsada por Massa

A dos semanas de que ingresara el proyecto al Congreso, el Senado transformó en ley este jueves la modificación en el impuesto a las Ganancias promovida por el ministro de Economía y candidato presidencial del oficialismo, Sergio Massa, quien obtiene así un triunfo legislativo a menos de un mes de las elecciones generales.

La iniciativa, aprobada la semana pasada en Diputados, obtuvo en la Cámara alta 38 votos positivos, de los 31 senadores del interbloque oficialista; los aliados Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro), Magdalena Solari Quintana (Misiones) y Clara Vega (Hay Futuro Argentina); y los legisladores de Unidad Federal Guillermo Snopek, Edgardo Kueider, Carlos “Camau” Espínola y María Eugenia Catalfamo, exmiembros del Frente de Todos.

En tanto, los 27 votos negativos correspondieron a Juntos por el Cambio y la schiarettista Alejandra Vigo. Hubo seis ausentes.

Durante el debate, la oposición reiteró sus argumentos en contra de la medida por considerarla de corte “electoralista”, además de enfatizar en la pérdida que significará para las provincias la recaudación por este tributo coparticipable. También advirtieron que generará más inflación.

A partir de la nueva norma, se modifica la cuarta categoría de Ganancias y sólo pagarán el impuesto los mayores ingresos, cuyo valor esté por encima de 15 salarios mínimos, vitales y móviles, actualmente equivalente a $1.770.000 -nuevo mínimo imponible-, que se irá actualizando.

De esta manera, se prevé que el tributo alcanzará a 90 mil contribuyentes (actualmente lo pagan 700 mil), que representan un 0,88% de los trabajadores registrados en Argentina. Entre quienes seguirán pagando se encuentran CEO’s, puestos calificados, cargos políticos y jubilaciones de privilegio.

Además de mantener el beneficio de deducción del 22% para zona desfavorable, la ley crea el denominado “impuesto cedular” para los mayores ingresos, que entrará en vigencia a partir de enero de 2024, y tendrá una escala progresiva con alícuotas que oscilan entre el 27% y 35%.

Como miembro informante del oficialismo, el riojano Ricardo Guerra, afirmó que el proyecto “parte de un concepto que es el de no considerar al salario como una ganancia, sino como lo que es: una remuneración, una retribución al trabajo”. El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda explicó que “van a continuar sujetos al impuesto tal cual está vigente en este momento” los secretarios de Estado, legisladores nacionales, directores, síndicos y quienes detentan cargos ejecutivos en las empresas públicas.

En su explicación de la iniciativa, el legislador apuntó que el mínimo no imponible se medirá a partir de los “15 salarios mínimos, vitales y móviles, en términos mensuales; y en términos anuales es de 180 SMVM”. “Quienes perciban salarios brutos por debajo de este nivel no estarán considerados en el impuesto”, señaló y tras recordar que se aplicará para los mayores ingresos alícuotas que van del 27% al 35%, con referencia en la cifra del SMVM, resaltó que esto derivará en “una actualización continua, porque los SMVM se actualizan dos veces al año”.

A continuación, el radical Víctor Zimmermann alertó por la pérdida para las provincias, dado que Ganancias es coparticipable y recordó que pidieron que el ministro Massa asista al Senado para poder conversar sobre el tema. En esa línea, cuestionó que “eso no fue posible” y aclaró que lo hicieron “tomando como base el reclamo que hacen los trabajadores argentinos de no pagar un impuesto al salario, pero con la enorme preocupación de un impuesto que es coparticipable”.

Al mencionar el informe técnico realizado por la Oficina de Presupuesto del Congreso, el chaqueño indicó que “esa cuantificación ratificó nuestra preocupación porque dice que la pérdida de recaudación que van a tener las provincias va a ser de $1.000.700.000.000, a lo que hay que sumar la pérdida de recaudación del decreto que rige desde octubre”. Volviendo a cuestionar que no asistió nadie de la cartera de Economía, el opositor también reclamó que no se invitó a los gobernadores para ver “qué opinión tenían de la aplicación del proyecto y la reducción de los recursos”.

Zimmermann insistió que “el impacto y la reducción de recursos a las provincias es tremendo”, y planteó: “Es preocupante esta medida de carácter unilateral y es una enorme inequidad”. “Tenemos que defender los intereses de las provincias ante el gobierno federal. ¿Cómo hacemos para ir hacia adelante con una medida unilateral, del ministro de Economía y candidato a presidente, de darle un beneficio a los trabajadores que puede ser atendible? Porque es una lucha que compartimos, pero en mi provincia significa un enorme costo fiscal porque es plata que nos va a faltar para ser utilizada para comedores barriales, equipamiento en policía, y para solventar una lucha contra la pobreza que son números que avergüenzan”, manifestó y solicitó que se “instrumente de forma inmediata” un fondo compensador.

Al igual que lo hicieran los diputados schiarettistas en la Cámara baja, la senadora de Unidad Federal Alejandra Vigo pidió que se incorpore un artículo para que el 30% de lo recaudado por el impuesto al cheque se distribuya entre las provincias, con el objetivo de compensar la pérdida. Afectada en su voz, la cordobesa habló poco, pero durante su intervención sostuvo: “Hace mucho tiempo que los cordobeses no le creemos a Massa. Son más de 50 mil millones de pesos los que impactarán en pérdida y en muchos servicios de los trabajadores de mi provincia, como es el boleto obrero”. La esposa del gobernador cordobés y candidato presidencial de Hacemos por Nuestro País consideró que su propuesta ayudaría a “equiparar esta gran falencia, esta nueva inequidad que va a surgir”.

Durante el debate, el gobernador electo de Chubut, Ignacio Torres, cuestionó que “algunos se arrogan la voz de los trabajadores, pero los docentes, empleados de salud y policías de las provincias, ¿no son trabajadores?”. Al afirmar que no iba a “levantar la mano” por un proyecto que no le “garantiza” una compensación por la pérdida del impuesto que es coparticipable, el senador de Juntos por el Cambio aseveró: “Nos quitan una masa salarial equivalente a ocho hospitales, porque a la Patagonia se la ningunea y a nosotros, no nos preguntó nadie”.

“Una escuela de mi provincia, en los últimos cinco años tuvo un solo año de clase y no vamos a permitir que ese problema vuelva a pasar en Chubut”, advirtió Torres, al sostener que “la emisión la pagan los más vulnerables y ésta medida también”. “Termina jodiendo a docentes, jubilados y policías de las provincias que ganan una décima parte”, añadió al comparar esos sueldos con los de CABA y se quejó además de que “las provincias aportan el 50% de las exportaciones que se están dilapidando”.

A su turno, el porteño Martín Lousteau planteó: “¿Cómo hacemos para bajar Ganancias y que no genere efectos adversos a las provincias o en materia inflacionaria?”. El senador de Evolución Radical criticó que se trata de una cuestión electoralista porque “el mínimo exento se ajustó tres días antes de las PASO y 34 días después se aumentó, siempre con efecto paralelo al mes de las elecciones. Si no es un tema electoralista, ¿por qué no se hizo un análisis riguroso cuando se hizo el primer decreto? -se preguntó-”.

Además, observó que “en el Presupuesto no se contempla un rediseño tributario al impuesto a las Ganancias, ni una caída en la recaudación, el impacto en el déficit, en la emisión y en la inflación”. “Se pierde 0,83% del PBI, eso es duplicar el déficit que está estimado en el Presupuesto. Se pierde el 3,5% de los recursos presupuestarios que lleva a mayor emisión e inflación. El 59% de eso sale de las provincias porque es un impuesto coparticipable”, detalló.

El legislador de Juntos por el Cambio indicó que este impuesto progresivo “antes lo pagaban el 17% de los trabajadores formales, y ahora el 3% de los trabajadores, que es el 1% del total de trabajadores en el país, es decir, los que están arriba de la pirámide salarial van a recibir beneficios”. “Argentina va a tener el porcentaje más bajo de toda la muestra del mundo de las personas que pagan impuesto a las Ganancias, a excepción de Omán, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes; y vamos a ser menos progresistas que Paraguay, Colombia, Perú y Chile”, explicó.

Tras cuestionar que este proyecto además “no beneficia a los autónomos” y “perjudica a las provincias más pobres”, el economista opinó que “hay que indexar el mínimo imponible, los topes y tablas; es un impuesto que está mal y lo van a hacer peor, necesita un tratamiento equitativo a los trabajadores, alícuotas graduales”.

Desde el oficialismo, el misionero Maurice Closs opinó que “Cambiemos tiene que ser coherente” en este tema, al recordar que “el 21 de agosto de 2019 cuando perdió -por lejos- el candidato a presidente (Mauricio) Macri las PASO contra Alberto Fernández” dictó dos DNU “pasando por arriba nuestro”, uno de ellos “moviendo las escalas de Ganancias”; y en ese momento “no escuché decirlos que estaba mal, todo el mundo acompañó esa decisión desde esa bancada”, señaló.

ras los reclamos de las provincias, “el 2 de octubre (de ese año) la Corte falló en contra de eso”, remarcó. Por eso, el oficialista aseguró que “el ministro/candidato nuestro tiene que compensar sí o sí. Y se va a compensar en este caso, porque si no se compensa la Corte va a fallar”. “Yo no votaría si no tuviera la certeza de que está absolutamente comprometido y jurídicamente obligado el ministro Massa a compensar esto”, confesó y admitió que “seguramente va a tener que ajustar, porque la plata de algún lado va a tener que salir”.

En su discurso, el gobernador electo de Río Negro, Alberto Weretilneck, manifestó su preocupación por “el nivel de violencia de los discursos y los tonos” durante el debate por el pliego de Ana María Figueroa. Yendo al tema Ganancias, destacó que con este proyecto se busca “terminar con 87 años del impuesto que gravó el salario de los hombres y mujeres trabajadores en Argentina”.

“Se pueden poner muchos argumentos, descalificar la medida del ministro Massa de distintas maneras, pero no se puede soslayar y minimizar que el ministro, con el presidente, la Cámara de Diputados y este Senado estamos terminando con un tema que fue motivo de permanentes idas y venidas”, afirmó el senador de Juntos Somos Río Negro y, también al recordar a Macri, lanzó: “No hay un solo candidato de un partido político que alguna vez no haya prometido eliminar el impuesto a las Ganancias”.

“Estoy absolutamente orgulloso de que mi amigo el ministro haya tomado esta decisión”, elogió a Massa y consideró que “no cualquiera toma esta decisión en el momento y las circunstancias que estamos viviendo”. “Obviamente hay una tarea por delante de cómo compensamos a nuestras provincias”, dijo, pero confió en el compromiso de que “en el Presupuesto se las va a compensar a través de la coparticipación del impuesto al cheque y el impuesto PAIS”.

En el cierre, el jefe de la UCR, Luis Naidenoff, argumentó que “en un país marcado por un proceso inflacionario, con brecha cambiaria de más del 100%, con 40% de pobreza, donde dos de cada tres chicos son pobres, un ministro tiene que buscar un antídoto a una economía enferma, pero si le inyectas más virus estamos en el peor de los mundos. Es lo que pasa hoy, en la Argentina de tercios, para un Gobierno en la búsqueda de un voto se impone la regla del ‘vale todo’, porque quedaron terceros en las elecciones y pierden de vista el rol de administrar con racionalidad la economía”.

“Podemos decir que el Gobierno nunca ha adoptado ninguna medida sana para la economía, todas las medidas que se han adoptado son de tinte electoralista que nos conduce a un camino a una inflación que puede terminar en una hiperinflación y son tan descaradas que tienen fecha de vencimiento al 31 de octubre”, enfatizó el radical.

Muy crítico, el formoseño enumeró las medidas tomadas tras las PASO y preguntó: “¿Cuáles son las buenas decisiones? ¿Inyectar platita en la economía en excedente para que explote todo? Tenemos la inflación más alta en 32 años y este tipo de medidas es echar más leña al fuego. Es una medida que beneficia en un 10% a los sectores con ingresos más ricos del país, en desmedro de más de 46 millones de argentinos y estamos resignando fondos en concepto de coparticipación para las provincias”. “Aplauden la baja del impuesto y estamos en el reino del revés, desfinanciando las provincias. Formosa resigna 60 mil millones de pesos y el 90% de los recursos es de coparticipación. Se está cometiendo un gran error”, sumó.

Al cerrar el debate, el jefe de la bancada oficialista, José Mayans, reivindicó que “trabajar por la justicia social es trabajar por la dignidad humana”. “Ratificamos este principio y otro, aquel que decía Perón, de que gobernar es dar trabajo”, manifestó, y cargó contra la gestión de Cambiemos. Recordó que en diciembre de 2015, “el Estado populista que presidía la compañera Cristina Fernández de Kirchner deja al país con 640 mil millones de dólares del PBI, con una tasa de desocupación de 5,9 y con una relación de deuda-PBI inferior al 40%”. “El gobierno liberal de Macri, en cuatro años de gobierno, pierde más de 200 mil millones de dólares del PBI. Y nos entregan un país en default y con un endeudamiento brutal”, apuntó y reflexionó que allí “está el enorme problema que tenemos”.

Al chicanear si con “Macri que era ingeniero” se contrajo la deuda con el FMI, “con Patricia (Bullrich) que no entiende nada de economía imagínense a donde vamos”. Pero también disparó contra el candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei: “Y con el otro que es un chamuyero porteño. Hay algunos que le creen que va a dolarizar y vamos a ganar todos en dólares”. “Este muchacho dice que va a eliminar la Ley de Coparticipación. No leyó nunca la Constitución. Es una ley convenio. No entiende nada”, agregó.

Al afirmar que “estamos a tiempo”, Mayans sostuvo que “la diferencia con Massa es que fue al Fondo a discutir a ver cómo pagamos este desastre”. “Nosotros ratificamos que el salario no es ganancia y que queremos mejorar el poder adquisitivo. Este proyecto va a ayudar, como decía Perón, a que los trabajadores sean un poquito más felices”, completó.