El oficialismo aprobó el acuerdo Mercosur-UE con un respaldo casi unánime pero perdió la carrera contra Uruguay

El Senado convirtió en ley este jueves el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, con 69 votos a favor y apenas tres en contra, en una sesión de cuatro horas donde el peronismo acompañó la iniciativa aunque con críticas al gobierno nacional por su política económica y su manejo de los tratados internacionales. El respaldo fue masivo y replicó el amplio apoyo que el proyecto había obtenido semanas atrás en la Cámara de Diputados.

El oficialismo celebró la sanción, pero la alegría no fue completa. En Casa Rosada y Cancillería albergaban la expectativa de que el Senado argentino aprobara el acuerdo antes que el Parlamento uruguayo, algo que no pudo concretarse porque hacia el mediodía el Congreso del vecino país se adelantó y ganó la carrera. De todos modos, altos funcionarios siguieron de cerca el desarrollo de la sesión y ponderaron el resultado final.

El formoseño Francisco Paoltroni fue el miembro informante del oficialismo y destacó la importancia del acuerdo para potenciar el perfil exportador de minerales, hidrocarburos y economías regionales. Sostuvo que después de 25 años de tratamiento, la ley abre el camino al desarrollo de la república y del interior profundo, y señaló que impulsar los sectores energético y minero ayudará al campo a generar las divisas que históricamente escasearon en el país.

Desde el bloque Justicialista, Jorge Capitanich anunció el acompañamiento de su espacio aunque con observaciones, debido al impacto heterogéneo que el tratado puede tener en distintas regiones. Reclamó medidas complementarias para resolver asimetrías de productividad y propuso la creación de una comisión bicameral de seguimiento de acuerdos comerciales una vez iniciado el período ordinario. También recordó que el acuerdo aún debe ser revisado por el Tribunal de Justicia europeo, un proceso que podría demorar hasta 18 meses.

El discurso de cierre estuvo a cargo de Patricia Bullrich, jefa de los senadores de La Libertad Avanza, quien reivindicó la apertura comercial como una herramienta para dialogar de igual a igual con las grandes economías del mundo. Afirmó que durante décadas Argentina giró bajo una lógica proteccionista que miraba al mundo como un enemigo, y defendió la idea de que el comercio aumenta la libertad y reduce los precios al romper modelos corporativos.

Bullrich aseguró que el gobierno busca recuperar un lugar trascendente para Argentina en el mundo, tras años de insignificancia internacional. Reivindicó el Mercosur, algo que admitió no siempre se dijo desde el oficialismo, y celebró la posibilidad de tener otros socios comerciales como Estados Unidos. Por último, vinculó la sanción del tratado con una baja en el riesgo país y una reducción en el costo del crédito, como consecuencia de la confianza que genera la apertura.

La votación dejó en evidencia la fragmentación del peronismo, que si bien acompañó mayoritariamente el acuerdo, lo hizo con reparos y críticas explícitas a la gestión de Javier Milei. El bloque justicialista pasó uno por uno por el estrado para dejar asentadas sus diferencias con la política económica del gobierno, en un gesto que buscó marcar distancia sin llegar a oponerse a un tratado considerado estratégico para el país.

Con la sanción de esta ley, el gobierno suma una nueva victoria legislativa en un clima de fuerte actividad parlamentaria. El acuerdo Mercosur-UE quedó así ratificado por Argentina, aunque su implementación efectiva aún depende de la revisión judicial en Europa y de las decisiones que adopten los demás países del bloque sudamericano.