El Manifiesto del PRO profundiza diferencias con el Gobierno mientras Macri intenta reconstruir la presencia territorial

El documento denominado Manifiesto Próximo Paso no solo agrandó la brecha entre el PRO y la administración nacional, sino que además provocó una disputa latente dentro del macrismo en la provincia de Buenos Aires. En ese espacio conviven dos sectores: uno que impulsa un acercamiento a La Libertad Avanza y otro que cree que Mauricio Macri comenzó a delinear una alternativa propia ante el posible desgaste de la fuerza libertaria. En este contexto, el ex presidente adelantó su regreso a la escena política y encabezará un acto este viernes en Vicente López junto a Cristian Ritondo y la intendenta Soledad Martínez.

La movida alteró por completo el tablero interno del partido amarillo. La difusión del texto a través de las cuentas oficiales del PRO cayó como un balde de agua fría tanto en la Casa Rosada como entre los propios miembros del partido que venían negociando un pacto electoral con Javier Milei de cara a 2027. El escrito criticó abiertamente la soberbia, la arrogancia y a aquellos que exigen sacrificios que no están dispuestos a asumir, un mensaje que muchos dentro de la fuerza interpretaron como un disparo directo contra el núcleo del oficialismo.

La decisión de anticipar la aparición pública de Macri se tomó en medio del escándalo político desatado en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las explicaciones que el propio entorno libertario consideró insuficientes. Dentro del macrismo aseguran que el exmandatario observa con inquietud el rumbo de la gestión y el declive de la imagen del oficialismo. Un interlocutor habitual del ex presidente deslizó que Macri está persuadido de que la administración nacional no está a la altura de las circunstancias y que percibe una parálisis total desde marzo.

En el círculo íntimo del líder del PRO consideran que el Gobierno corre el riesgo de desperdiciar el ajuste económico y de debilitar la representación de las ideas de derecha. El manifiesto difundido el domingo no fue consensuado con gran parte de la dirigencia partidaria. Desde el PRO bonaerense que conduce Ritondo reconocieron que no fueron consultados, e incluso dirigentes cercanos a Macri admitieron sorpresa tanto por la publicación como por el tono empleado. El texto sostuvo que el cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo, y los que frenan la transformación desde adentro con soberbia, arrogancia o pidiendo sacrificios ajenos.

Esa frase cayó especialmente mal en el sector amarillo que apuesta a reeditar una alianza con La Libertad Avanza. Allí interpretan que Macri intenta reposicionarse frente a Milei para negociar desde una posición más fortalecida. En ese grupo se mueve Diego Santilli, quien mantiene un diálogo fluido con el Presidente y con Karina Milei mientras busca instalarse como candidato a gobernador bonaerense. De esta manera, el manifiesto no solo expuso las fisuras con el Gobierno nacional, sino que también dejó al descubierto las tensiones internas que atraviesan al macrismo en la previa de un nuevo ciclo electoral.