El Gobierno elimina el libro de movimientos de carne, un registro físico vigente desde 1982

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca eliminó, mediante la Resolución 40/2026, la obligatoriedad del libro de movimientos de carne, un registro físico y manuscrito que las plantas frigoríficas debían mantener desde hace más de cuatro décadas. Este documento requería anotar a diario el ingreso, la salida y el stock de carne en cada establecimiento.

La medida constituye un paso central en la modernización de la cadena cárnica, dejando atrás un proceso considerado engorroso, costoso y repetitivo. A partir de ahora, toda la información que se consignaba en ese libro quedará integrada de manera automática dentro del Sistema Integral de Faena (SIF/SIGICA), sin necesidad de duplicar tareas.

Este cambio responde a un reclamo histórico del sector y genera beneficios concretos. En primer lugar, reduce drásticamente la carga administrativa, ya que muchas plantas destinaban personal exclusivamente a completar el libro cada día. Además, elimina un costo operativo innecesario, pues los libros físicos eran de alto valor y requerían renovación periódica.

La principal ventaja, sin embargo, es la optimización en el manejo de la información. Al centralizar los datos en un sistema digital único, se mejora su calidad y orden, facilitando la gestión interna de los frigoríficos y agilizando los procesos de control.

La actualización se enmarca en un proceso más amplio de modernización normativa impulsado por el Gobierno Nacional. El objetivo es preparar a toda la cadena cárnica para la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas que mejoren su competitividad en el mercado.

Con esta resolución, se derogan diversas normativas anteriores que establecían el uso del registro físico. Entre ellas, figuran resoluciones de la ex Junta Nacional de Carnes, de la ex Secretaría de Agricultura, y de organismos como la ex ONCCA y el antiguo Ministerio de Agricultura.

La eliminación del libro manual representa un avance hacia la digitalización completa de los registros de la industria. Se espera que la transición hacia el sistema electrónico permita una trazabilidad más eficiente y transparente en toda la cadena productiva.

Con esta decisión, el Gobierno Nacional busca aliviar la burocracia para el sector privado, promover la eficiencia mediante el uso de tecnologías ya disponibles y actualizar procedimientos que habían quedado obsoletos frente a las necesidades actuales de la actividad.