El Gobierno desactivó la sesión opositora y blindó a Adorni una semana más

La sesión especial convocada por la oposición para tratar la interpelación y eventual moción de censura al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fracasó este mediodía en la Cámara de Diputados por falta de quórum. Siendo las 14.31, el presidente de la Cámara, Martín Menem, dio por caída la sesión al constatar la presencia de solo 117 diputados, lejos de los 129 necesarios para habilitar el debate. La convocatoria había sido impulsada por Unión por la Patria, Provincias Unidas, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y los monobloques de Marcela Pagano y Natalia de la Sota, luego de que Adorni admitiera ante el Congreso haber tenido 500 mil dólares no declarados.

La jugada del oficialismo para desactivar la sesión incluyó la convocatoria a una reunión informativa de la Comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo martes 30 de junio, donde se debatirán los seis expedientes del temario sin fecha de dictamen. Esa promesa funcionó como prenda de cambio para que el PRO, la UCR y los bloques provinciales, pese a sus duras críticas contra Adorni, decidieran no bajar al recinto y facilitaran el fracaso del quórum. Así, el oficialismo ganó tiempo y logró descomprimir la presión sobre el jefe de Gabinete al menos una semana más.

Los proyectos que quedaron sin tratar incluían dos pedidos de informes verbales para que Adorni explique presuntas irregularidades en el uso de bienes del Estado y su situación patrimonial, un pedido de informes al Poder Ejecutivo y tres proyectos de interpelación con el objetivo de iniciar una moción de censura. La oposición había logrado reunir 117 diputados, pero el acuerdo entre el oficialismo y sus aliados dialoguistas terminó de sepultar cualquier posibilidad de alcanzar el quórum necesario para abrir el debate.

Con esta maniobra, el Gobierno despeja el camino para su agenda legislativa: mañana intentará sesionar a las 12 para aprobar el Súper RIGI, el acuerdo con los holdouts y distintos tratados internacionales, temas prioritarios para el Ejecutivo que vencen el próximo 30 de junio. La estrategia oficialista busca destrabar la agenda parlamentaria y evitar que el escándalo Adorni opaque los avances en materia económica y de inversiones.

Ahora la atención se traslada al Senado, donde este jueves La Libertad Avanza buscará junto a sus aliados revertir la interpretación sobre las mayorías necesarias para aprobar la interpelación al ministro coordinador, prevista en el artículo 101 de la Constitución. Mientras tanto, el jefe de Gabinete sigue en su cargo con el respaldo de los hermanos Milei, aunque la oposición promete mantener la presión en el Congreso y en los tribunales, donde la causa por enriquecimiento ilícito avanza con el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.