
Zamora arrasó en las elecciones de Santiago del Estero y completó el control total de la provincia
- Informe Vip
- 3 agosto, 2026
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El senador Gerardo Zamora obtuvo un triunfo arrollador en las elecciones municipales de Santiago del Estero, donde su armado electoral se impuso en las 26 ciudades en disputa y reafirmó su dominio absoluto sobre el norte argentino. Con este resultado, el líder del Frente Cívico completó el control total de la provincia: todas las intendencias están bajo su órbita, al igual que el gobierno provincial y la totalidad de las diez bancas que Santiago tiene en el Congreso. El mensaje se proyecta hacia Buenos Aires, donde el rumor sobre una eventual candidatura presidencial de Zamora gana fuerza en los pasillos políticos.
El domingo, unas 600 mil personas estaban habilitadas para votar en las elecciones que pusieron en juego las intendencias de 25 ciudades y la comisión municipal de Donadeu. La participación alcanzó el 64%, una cifra baja que refleja el escaso entusiasmo de la oposición ante el poder avasallante del oficialismo. Los primeros números confirmaron que el Frente Cívico arrasó en la capital y en La Banda, esta última una ciudad que el oficialismo no ganaba desde hace un cuarto de siglo, lo que convirtió esas victorias en las notas más relevantes de la jornada.
El propio Zamora esperó los resultados en el búnker de La Banda, un gesto que indicaba la importancia que le asignaba a esa elección. Con el triunfo asegurado en la capital, la ciudad al otro lado del puente era la única que no tenía un gobierno alineado con el oficialismo provincial, y el traslado del jefe político fue una señal de que esperaban buenas noticias para su candidato, Llamil Abdala. Pasadas las 21, con el 33,4% de las mesas escrutadas, el Frente Cívico arrasaba con el 51,6% de los votos, muy por encima del Frente Renovador y del Frente Compromiso y Unidad.
En la previa, La Banda era la ciudad en la que más esfuerzo invirtió el zamorismo. El oficialismo allí se había partido luego de que el intendente Roger Nediani quemara sus puentes con el Frente Renovador, la fuerza que venía ganando las elecciones ininterrumpidamente desde 2014. Nediani fue por la reelección con un sello vecinal, mientras que el massismo optó por el exintendente Pablo Mirolo. Esa división fue la hendija por donde se metió el Frente Cívico, que además se unió con el Partido Justicialista en una de las pocas alianzas de este tipo en la provincia, y logró así obtener el gobierno por primera vez en su historia.
La victoria de Zamora tiene una lectura política clara: el senador blindó su territorio ante el crecimiento de La Libertad Avanza, que como en 2025 se posicionó como segunda fuerza, pero que todavía no logra hacerle cosquillas al cacique santiagueño. El mensaje del resultado electoral apunta directamente a Javier Milei, quien había intentado instalar al liberalismo como alternativa en el norte argentino. Sin embargo, el poder territorial de Zamora sigue intacto y su capacidad de movilizar el voto oficialista sigue siendo incontrastable.
En el plano nacional, el triunfo de Zamora reaviva las especulaciones sobre sus aspiraciones presidenciales. En el norte argentino el rumor corre desde hace rato, y ahora el blindaje de su provincia sumada a su proyección nacional lo posicionan como un eventual candidato con respaldo territorial y capacidad de construir un espacio federal. Sin embargo, en Buenos Aires aún son pocos los que dan crédito a esa posibilidad, aunque el resultado electoral de Santiago podría cambiar esa percepción.
Con la totalidad de los municipios bajo su control, el gobierno provincial y las diez bancas en el Congreso, Zamora consolida su liderazgo en Santiago del Estero y se perfila como uno de los referentes del interior con mayor poder territorial. La oposición, fragmentada y sin capacidad de articulación, quedó reducida a un rol secundario. El desafío para Zamora será proyectar su poder más allá de las fronteras provinciales y convertir su liderazgo regional en una alternativa política de alcance nacional.

