
Villarruel denunció penalmente a Luis Petri por calumnias e injurias tras ser acusada de golpista
- Informe Vip
- 12 marzo, 2026
- Senado
- La Libertad Avanza, Luis Petri, Victoria Villarruel
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La vicepresidenta Victoria Villarruel presentó este viernes una denuncia penal contra el diputado nacional de La Libertad Avanza y exministro de Defensa, Luis Petri, en los tribunales de Comodoro Py. La causa recayó en el Juzgado Criminal Correccional Federal 2, a cargo del juez Sebastián Ramos, el mismo magistrado que lleva adelante el proceso contra el exlíder venezolano Nicolás Maduro. La denuncia quedó radicada bajo el expediente 985/2026 y apunta a Petri por los delitos de calumnias e injurias, atentado contra el orden público y amenaza de rebelión.
El conflicto entre ambos dirigentes se desató luego de que el legislador calificara públicamente a Villarruel como golpista, en referencia a la postura de la vicepresidenta frente a ciertas medidas impulsadas por el gobierno nacional. La acusación de Petri generó una fuerte reacción de la titular del Senado, quien decidió llevar el caso a la Justicia para resguardar su honor y su investidura. En la denuncia, Villarruel sostiene que las expresiones del diputado no solo afectan su imagen personal, sino que también ponen en riesgo la estabilidad institucional al sembrar sospechas sobre su lealtad constitucional.
Además de los cargos penales, la vicepresidenta apuntó contra la gestión de Petri al frente del Ministerio de Defensa y lo señaló como responsable de un presunto vaciamiento del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. En declaraciones previas a la presentación judicial, Villarruel había manifestado su preocupación por la situación de IOSFA durante la gestión del exministro, y lo acusó de haber dejado a cientos de miles de militares y sus familias sin atención médica en los confines del país. También cuestionó los bajos salarios que, según su visión, se mantuvieron para los miembros de las fuerzas que dependían exclusivamente de su desempeño como ministro.

La vicepresidenta también banalizó el rol de Petri dentro del gobierno nacional al referirse a él en términos despectivos. Dijo que lo conoce por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el presidente Javier Milei, en una clara ironía sobre su escasa influencia en las decisiones de fondo de la administración libertaria. Esas declaraciones reflejan el profundo distanciamiento que existe entre ambos dirigentes, que alguna vez compartieron espacio político pero que hoy se encuentran en veredas opuestas dentro de la interna del oficialismo.
La denuncia penal agrava aún más la tensión en el seno de La Libertad Avanza, un espacio que ya venía mostrando fisuras públicas entre sectores alineados con el presidente y aquellos que responden a la vicepresidenta. Villarruel viene siendo corrida del círculo de confianza de Milei y ha optado por marcar diferencias en temas sensibles como la política de defensa y la atención a las fuerzas de seguridad. La presentación judicial contra Petri es el punto más alto de ese distanciamiento y podría profundizar la división interna de cara a los próximos desafíos electorales.
En su denuncia, Villarruel pide que se investigue no solo el contenido de las declaraciones de Petri, sino también el contexto en el que fueron formuladas, al considerar que podrían constituir un intento de desestabilización de las instituciones. La vicepresidenta entiende que ser acusada de golpista por un funcionario público con responsabilidades institucionales excede el agravio personal y atenta contra la investidura que representa. Por eso, solicitó que se cite a indagatoria al diputado y que se evalúe la posible comisión de los delitos mencionados.
El juez Sebastián Ramos deberá ahora analizar la denuncia y determinar si existen elementos suficientes para abrir una investigación formal contra Petri. El magistrado, que ganó notoriedad por causas de alto perfil político, tendrá que evaluar si las expresiones del legislador encuadran en los tipos penales invocados por Villarruel o si, por el contrario, se trata de manifestaciones amparadas por la libertad de expresión en el debate político. Mientras tanto, la interna del oficialismo suma un nuevo capítulo de confrontación que expone las dificultades del espacio para mantener la cohesión en un año clave para la consolidación del proyecto libertario.

