Victoria Villarruel dilata la convocatoria a sesionar para tratar el mega DNU en el Senado

La estrategia del oficialismo en el Congreso será hacer de cuenta que el mega DNU que firmó Javier Milei no existe y no hará lugar a ninguna de las instancias previstas para su validación. Luego de no haber integrado la comisión bicameral que debía analizar el decreto y emitir dictamen, la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, ignoró la carta que le remitió la semana pasada el interbloque de Unión por la Patria -primera minoría en la Cámara- para que convoque a una sesión especial para este jueves. Así, dejarán que toda la tarea corra por cuenta de los legisladores de UxP, que deberían conseguir quórum por sus propios medios, algo para lo que necesitan la asistencia de cuatro senadores de otras bancadas. Por ahora, los posibles senadores a convencer, prefieren esperar unos días hasta ver qué sucede con la ley Omnibus en Diputados y si la Corte Suprema toma alguna resolución respecto al decreto.

La cuestión se coló ayer en el inicio de la sesión en Diputados, dado que varios legisladores de Unión por la Patria plantearon cuestiones de privilegio imputando directamente al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, por haberse hecho el desentendido y no designar a los ocho diputados que debían completar la conformación de la comisión bicameral de Trámite Legislativo. En la estrategia de dilatar todo lo posible el trámite en el Congreso, Menem puso cara de póker ante las acusaciones.

«Van a votar facultades delegadas no sólo a un presidente que se atrevió a hacer el DNU más escandaloso de la historia de nuestra democracia, sino también a un presidente que no quiere que haya una bicameral que controle esto», avisó el diputado tucumano Pablo Yedlin a las bancadas dialoguistas. La entrerriana Carolina Gaillard habló de un manejo oscurantista de las cuestiones de la Cámara por parte de Menem.

Según la Constitución, el Ejecutivo tiene diez días para remitir un decreto de necesidad y urgencia al Congreso para que determine sobre su validez, instancia que el gobierno de Milei cumplió sobre el filo del plazo. Luego, el Parlamento tiene otros diez días hábiles para discutirlo y tratarlo en la comisión bicameral, que en este caso no estaba conformada. Uno de los argumentos del oficialismo y sus aliados fue que en 2023 esta comisión tampoco se integró. Claro que, ni por asomo, hubo un megadecreto de las características del preparado por Federico Sturzenegger y firmado al pie por Milei. Cumplido el plazo reglamentario, el decreto queda en condiciones de ser debatido por el plenario de la Cámara, haya o no dictamen de comisión.

Por eso, el miércoles pasado el interbloque de Unión por la Patria le envió una carta a Villarruel solicitando la convocatoria a una sesión especial para este jueves 1 de febrero a las 14 para considerar el DNU 70/202. Tal como está establecido en el reglamento, el pedido fue respaldado con la firma de cinco senadores. Pero así como Menem se hizo el desentendido respecto a la conformación de la Bicameral, la vicepresidenta hizo lo mismo respecto a la convocatoria a la sesión especial. Hasta ayer no lo había hecho y en su oficina aseguraban que evaluaría cuándo llamaría a sesión, dado que el reglamento le da esa prerrogativa. Para denunciar esa arbitrariedad, desde el bloque de Unión por la Patria convocarán a la misma hora que estaba pactada la sesión a una rueda de prensa.

En los últimos días, los senadores del interbloque llevaron adelante una campaña para dar a conocer la situación, un poco tapada por la discusión pública por la ley Omnibus. Pusieron de relieve que si a los 33 senadores de Unión por la Patria se sumaran los seis integrantes de otras bancadas que ya se expresaron en contra del decreto, tendrían número de sobra para el quórum de la sesión especial y votar el rechazo a la norma. «Solo falta que los senadores que dijeron estar en contra, bajen al recinto a debatir el DNU para que luego lo rechacen los diputados», explicaron en la campaña en las redes sociales.

Tres pertenecen al bloque de peronistas disidentes Unidad Federal, también hay de partidos provinciales y hasta el titular de la UCR, Martín Lousteau. Se supone que mantienen su postura, pero en los últimos días se llamaron a silencio y quedaron a la expectativa de la discusión que se está dando en Diputados. La propia Villarruel mantuvo reuniones con integrantes de algunas de estas bancadas opositoras para persuadirlos de esperar a que se resuelva la discusión en la otra Cámara y recién después decidir qué hacer. Coincidió con la mirada conservadora de varios de estos senadores, que -comentaban en el Congreso- no quieren aparecer en alianza con el kirchnerismo alentando una sesión contra un gobierno que lleva menos de dos meses en el poder.
Por otro lado, son varios los que a esta altura creen que la definición puede estar en la Justicia. Hubo fallos en contra de algunos capítulos del DNU, el más importante de ellos el que firmaron esta semana los camaristas de apelaciones del Trabajo que declararon la inconstitucionalidad del capítulo laboral del megadecreto, en respuesta al reclamo presentado por la CGT. Además, este jueves Tribunales retoma la actividad habitual luego de la feria de enero y la Corte Suprema estará en condiciones de resolver tanto respecto al amparo de la central obrera como la presentación realizada por la provincia de La Rioja. Así como los jueces de la Corte tendrán un ojo observando los movimientos en el Congreso, los senadores estarán también a la espera de alguna definición en el Poder Judicial.