Tensión política por aumento jubilatorio: Maxi Ferraro detalla el financiamiento y Milei y Menem ratifican el veto

La aprobación en Diputados del incremento del 7,2% a jubilados continúa generando fuertes cruces políticos, con la oposición desplegando argumentos técnicos para justificar su viabilidad fiscal y el oficialismo ratificando su rechazo.

El presidente Javier Milei reiteró en redes sociales su postura inflexible: “Vetaremos cualquier cosa que atente contra el DÉFICIT CERO”, calificando la media sanción como “demagogia populista”.

La réplica llegó desde la Coalición Cívica. El diputado Maxi Ferraro publicó un hilo detallando las seis fuentes de financiamiento del proyecto:

  1. IVA a directores de empresas (0,2% del PBI): Elimina exención para altos cargos ejecutivos.
  2. Ganancias a Sociedades de Garantía Recíproca (0,1% del PBI): Grava renta pasiva de estas entidades.
  3. Fondos de entes cooperadores: Nacionaliza $130.000 millones de registros automotor y de propiedad.
  4. Ahorro por intereses del FMI: Redirecciona USD 500 millones del acuerdo con el organismo.
  5. Fondo anticíclico: Utiliza $2,5 billones disponibles (0,4% del PBI).
  6. Gastos reservados de la SIDE: Reasigna $33.000 millones de inteligencia.

“Esta ley tiene financiamiento progresivo y viable que no compromete el equilibrio fiscal”, afirmó Ferraro, quien además cuestionó los $29.000 millones destinados al vocero presidencial Manuel Adorni.

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem (LLA), contraatacó con dureza: “Es TRÁGICO que quienes estafaron a jubilados cuando gobernaban hoy pretendan enseñar financiamiento”. Acusó a la oposición de buscar “raspar votos en octubre” sin genuino interés en los adultos mayores.

Ferraro replicó recordando antecedentes históricos: “Nosotros impulsamos el 82% móvil durante el kirchnerismo cuando muchos de tus aliados gobernaban con ellos”. Señaló la contradicción en las críticas de Menem, quien días antes había planteado la necesidad de discutir fuentes de financiamiento para mejoras previsionales.

El pulso expone dos visiones irreconciliables: mientras la oposición insiste en que su propuesta es técnica y financieramente sustentable (0,6% del PBI), el oficialismo mantiene su rechazo categórico por considerar que afecta la meta de déficit cero.

El proyecto ahora avanza al Senado, donde su destino parece sellado por el veto presidencial anunciado, pero donde el debate sobre la protección social de los jubilados promete intensificarse.