
Sturzenegger defendió la reforma laboral y aseguró que pondrá fin al “carancheo” del Estado sobre el empleo formal
- Informe Vip
- 12 febrero, 2026
- Nación
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El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, salió a respaldar el proyecto de reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado durante la madrugada del jueves y aseguró que la iniciativa apunta a resolver el estancamiento en la creación de puestos registrados. En declaraciones radiales, el funcionario sostuvo que más de la mitad de los trabajadores en la Argentina son informales y que el país lleva una década sin generar empleo formal de manera sostenida.
Sturzenegger explicó que la reforma se estructura en torno a tres ejes centrales. El primero, vinculado a los costos que impone el Estado sobre las nuevas contrataciones. El segundo, la modificación del sistema de negociaciones colectivas. El tercero, el combate contra la denominada “industria del juicio”. Según el ministro, con esta ley “se acabó el carancheo del Estado” en materia de gravámenes sobre los puestos de trabajo que se crean.
En cuanto a las convenciones colectivas, el funcionario destacó el fin del esquema de negociación única a nivel nacional y la posibilidad de que existan acuerdos fraccionados por empresa o sector. Explicó que, a partir de ahora, el convenio de menor escala primará sobre el de mayor alcance, lo que permitirá evitar rigideces. También subrayó que se incorporó la figura de los sindicatos por empresa como parte del nuevo entramado institucional.
Respecto de la litigiosidad laboral, Sturzenegger aclaró que la indemnización por año trabajado no se modifica, pero sí se acotan los márgenes de los fallos judiciales que, según su visión, incrementaban desmedidamente los montos finales. Mencionó la regulación de intereses, la limitación del pago a peritos y la incorporación de la caducidad de instancia, con plazos acotados para evitar que los procesos se extiendan de manera indefinida.
El ministro también se refirió al Banco de Horas, una de las herramientas más novedosas del proyecto. Explicó que se trata de un mecanismo para adecuar los horarios laborales a las necesidades actuales, permitiendo que un trabajador pueda distribuir su carga horaria de manera no uniforme a lo largo de la semana. Como ejemplo, mencionó la posibilidad de trabajar menos horas un día a cambio de más horas en otra jornada.
Según Sturzenegger, este tipo de flexibilidad permitirá incorporar al mercado a personas que hoy están excluidas, al ofrecer esquemas adaptables a distintas realidades. Afirmó que el mundo del trabajo es cada vez más cambiante y que la normativa vigente no lograba dar respuesta a esas transformaciones.
El proyecto, que ahora deberá ser tratado en la Cámara de Diputados, generó un fuerte rechazo de la oposición y de sectores sindicales, que anticiparon una nueva etapa de debate y movilización. El oficialismo confía en repetir en la Cámara baja la ingeniería política que le permitió sortear con éxito el Senado.
Sturzenegger insistió en que la reforma no implica una pérdida de derechos, sino una actualización necesaria para poner al día la legislación argentina con las dinámicas laborales del siglo XXI. Remarcó que el objetivo central es facilitar la inserción formal de millones de trabajadores que hoy permanecen en la informalidad.

