Storani y Casella lanzaron Radicalismo Auténtico y denunciaron una profunda crisis ideológica en la UCR

El plenario celebrado en la sede de San José 225 formalizó el lanzamiento provincial del espacio Radicalismo Auténtico, una corriente interna que expuso sin matices la fractura que atraviesa a la Unión Cívica Radical. Los dirigentes Federico Storani y Juan Manuel Casella encabezaron la convocatoria con la participación de referentes de distintas secciones electorales, y plantearon una doble ruptura: por un lado con el gobierno de Javier Milei y por otro con lo que consideran una deriva contemplativa de la conducción partidaria.

Storani sostuvo que el nuevo espacio surge como una necesidad política antes que como una opción táctica, y criticó duramente al oficialismo del partido por haber claudicado en banderas fundamentales para defender la Constitución y enfrentar las políticas libertarias. Durante el encuentro, se cuestionó con dureza el acompañamiento de sectores radicales a iniciativas del oficialismo, en particular aquellas vinculadas al ajuste, los decretos de necesidad y urgencia y las reformas estructurales, al punto de calificar como traidores a quienes avalaron esas medidas.

El gobierno nacional fue otro de los blancos centrales de la jornada. Los oradores apuntaron contra el desfinanciamiento de la educación pública, la ciencia y la tecnología, así como contra la reforma laboral y el uso de DNU que, según señalaron, afectan garantías constitucionales. Storani cuestionó directamente la legalidad de algunas decisiones del Ejecutivo y se preguntó si el radicalismo realmente defiende la Constitución cuando esta es violada cotidianamente. En particular, calificó al DNU 70/2023 como amplia y totalmente inconstitucional, y criticó el silencio partidario frente al decreto 941 sobre operaciones encubiertas.

El trasfondo de estas críticas remite a una discusión más profunda sobre el rol del radicalismo en el escenario actual. Storani advirtió que el partido enfrenta un quiebre ideológico difícil de saldar y sostuvo que la ruptura no es coyuntural sino de fondo. Defendió como banderas históricas del radicalismo la soberanía nacional, el patrimonio, la industria, la producción y el sostenimiento de la educación y la salud públicas, y denunció que esas posiciones están siendo abandonadas por la conducción actual.

Para graficar esa contradicción interna, el dirigente puso un ejemplo concreto: un día los diputados radicales votan el financiamiento educativo y poco tiempo después acompañan el veto presidencial. Eso, afirmó, ya no es una cuestión de interpretación sino un apartamiento claro de los principios partidarios. Nunca hubo un abismo ideológico tan grande dentro de la UCR, remarcó, y concluyó que la coexistencia con quienes piensan en las antípodas no es posible.

Storani también cuestionó la falta de reacción frente a los agravios del presidente Javier Milei hacia la figura de Raúl Alfonsín. No puedo entender la cabeza de un radical que haga la vista gorda cuando Milei insulta a nuestro máximo líder, expresó, y comparó esa actitud con que insultaran a la propia madre sin reaccionar.

El lanzamiento de Radicalismo Auténtico se produce en un contexto de máxima fragilidad interna en la UCR bonaerense, con un calendario electoral que culminará el 7 de junio y con distintos sectores negociando contrarreloj para evitar una interna que podría profundizar la fractura. La tensión se ve agravada por la falta de acuerdos estratégicos sobre el posicionamiento frente al gobierno nacional, mientras algunos sectores mantienen una postura dialoguista y otros impulsan una oposición frontal.

Casella introdujo otro elemento en la discusión: la disputa por un espacio político más amplio. Afirmó que hay un lugar desocupado en la sociedad correspondiente a la socialdemocracia, y planteó que el radicalismo podría ocupar ese lugar si logra reorganizarse. Storani, por su parte, ya había señalado la necesidad de construir denominadores comunes con otros sectores opositores, incluyendo expresiones del peronismo, frente a lo que definió como un partido autoritario conservador encabezado por Milei.