Sin los votos necesarios para aprobar el texto en el Senado, Bullrich decidió retirar la reforma de tierras del proyecto de propiedad privada

El bloque de La Libertad Avanza decidió postergar el tratamiento del capítulo sobre extranjerización de tierras del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, luego de constatar que no contaba con los votos necesarios en el Senado para su aprobación. La decisión fue adoptada en una reunión encabezada por la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, con los bloques aliados, después de que varios gobernadores de provincias aliadas manifestaran su intención de votar en contra de ese apartado, que permitía a extranjeros adquirir hasta el veinticinco por ciento de las tierras rurales. El revés obligó al oficialismo a reestructurar su estrategia y avanzar solo con los puntos que cuentan con mayor consenso.

La postergación del capítulo implica que el proyecto que se debatirá en el recinto quedará limitado a las reformas vinculadas a desalojos, escrituración de tierras, manejo del fuego y expropiaciones, todos incluidos en el dictamen original. El oficialismo informó que la decisión fue adoptada por unanimidad entre los 44 senadores del bloque integrado por La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, el PRO, Independencia, La Neuquinidad, Despierta Chubut, Encuentro Misionero, Provincias Unidas, Primero los Salteños y Moveré Santa Cruz. “La postergación no implica su eliminación del proyecto, sino que responde a la voluntad política de seguir trabajando el texto y enriquecerlo con nuevos aportes”, sostuvo el oficialismo en un comunicado.

El principal derrotado en esta negociación fue el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien impulsó la iniciativa con el objetivo de flexibilizar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros. A pesar de que Bullrich introdujo varias reformas para convencer a la UCR, el PRO y los gobernadores aliados, no logró revertir el rechazo de los mandatarios de Tucumán, Osvaldo Jaldo; de Catamarca, Raúl Jalil; de Salta, Gustavo Sáenz; y de Neuquén, Rolando Figueroa. Esa resistencia fue determinante para que el oficialismo optara por postergar el capítulo más polémico de la iniciativa.

El gobierno confiaba en que la ley de tierras era uno de los ejes centrales de su agenda de desregulación, pero la falta de apoyos en el Senado lo obligó a dar marcha atrás. La decisión de postergar el capítulo evita una derrota en el recinto que podría haber debilitado al oficialismo en un momento clave del año legislativo. Ahora, el oficialismo buscará redoblar los esfuerzos negociadores para alcanzar un consenso que le permita aprobar el capítulo en una futura sesión, aunque por el momento no hay plazos definidos para su reintroducción.

El comunicado oficial destacó que los capítulos que sí serán tratados mañana —expropiaciones, desalojos, manejo del fuego y registro de la propiedad— cuentan con amplio respaldo entre los distintos bloques que integran el espacio. “Se acordó avanzar con el tratamiento del resto de la ley, que incluye reformas con amplio respaldo”, señaló el oficialismo, en un intento por mostrar que el proyecto sigue siendo viable pese a la postergación parcial. El capítulo sobre tierras continuará siendo trabajado hasta lograr una redacción que reúna el mayor acompañamiento posible.

La sesión de mañana en el Senado se anticipa como una prueba de fuego para el oficialismo, que deberá demostrar que puede aprobar al menos una parte de su agenda legislativa pese a los reveses. La eliminación del capítulo de tierras fue interpretada como una concesión necesaria para evitar una derrota mayor, pero también dejó en evidencia las limitaciones del oficialismo para imponer sus reformas más ambiciosas. El gobierno deberá recomponer el diálogo con los gobernadores y los bloques aliados si quiere avanzar con el resto de su programa de desregulación. La postergación del capítulo de tierras será el tema central de la discusión política en las próximas semanas.