Rosatti presentó “Reflexiones sobre una justicia transparente” en un encuentro de la Cámara de Comercio de EE.UU.

El presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura de la Nación, Horacio Rosatti, en la edición 2024 del evento AmCham Summit.

Al disertar este mediodía en la edición 2024 del evento AmCham Summit, que organiza la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina, Horacio Rosatti afirmó que “se conspira contra la seguridad jurídica cuando no se cumple una orden judicial, especialmente si proviene de la Corte, último intérprete del orden jurídico”. Y agregó: “También se violenta la seguridad jurídica cuando no se cubren las vacantes propias del Poder Judicial”, al resaltar que “como ocurre históricamente” en nuestro país, “hay más de un 25% de cargos vacantes de jueces”, lo que constituye “una forma institucionalizada de conspirar contra la seguridad jurídica”.

Además, el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura de la Nación sostuvo que “se desafía a la seguridad jurídica cuando se judicializan cuestiones que deben ser resueltas por la política”, y advirtió que “frente a la incapacidad de la política de resolver determinadas situaciones, se proyecta el problema hacia una instancia judicial”. Existe inseguridad jurídica, añadió, “cuando se emite incontroladamente y no se cumple con la Constitución, que establece la defensa del valor de la moneda”.

Rosatti identificó “una relación directa y estrecha entre la vigencia de la Constitución y la seguridad jurídica”. En tal sentido, resaltó que la Carta Magna “expresa un consenso político” que no se refleja en otras normas, y que “es la norma con mayor estabilidad en el tiempo: una estabilidad que no tienen las leyes ni otras fuentes del derecho, como un decreto o una resolución”. La Constitución “no solo reconoce los derechos y garantías de la población: también es el instrumento que establece cómo debe funcionar el Estado, y consagra el principio republicano de división de poderes, de independencia de funcionamiento y de control entre los distintos órganos de poder. Este sistema de frenos y contrapesos es la base de la seguridad jurídica”, subrayó.

“Podríamos elaborar un teorema: a mayor debate público, menor injerencia de la Justicia; a menor debate público, más deseo de intervención de los tribunales de Justicia”, señaló Rosatti y, en ese marco, agregó que “el juez no está para reemplazar a la política; está para cumplir con las normas que, entre otros fundamentos, provienen del estamento político”.

Trazando un paralelismo con las competencias de saltos ornamentales, dijo que, “en un contexto capitalista competitivo, los empresarios asumen el riesgo de hacer figuras cada vez más imaginativas en el aire, pero lo hacen sobre la base de que van a caer en una pileta que tiene agua: seguridad jurídica es que no se va a vaciar la pileta mientras el acróbata esté en el aire”. Siguiendo con la analogía deportiva, manifestó que los magistrados “analizan si se han cumplido las reglas y, sobre esa base, determinan quién es el ganador”.

Citando a Alberdi, remarcó que la Constitución “es la carta de navegación de un país”, y concluyó: “En el caso argentino, es también la tabla de salvación cuando el barco parece a punto de naufragar en un mar complejo”. Por eso, consideró “importante que nuestros funcionarios conozcan la Constitución; que la conozcan los empresarios, los maestros, toda la población”, ya que “hay seguridad jurídica en un país cuando sus actos se dictan y las personas se juzgan” conforme al texto constitucional.