Reaccionó la CGT, rechaza el ajuste y pide diálogo, asegura que esta vez «no se va a quedar de brazos cruzados»

Como era de suponer, después de cuatro años de letargo, la central obrera despertó y se encontró conuna crisis económica fenomenal, nunca vista. Hubo cónclave de los gremios que agrupa la debilitada central obrera sin representantes de gremios de sectores clave de la economía.

Con la consigna “No es la casta. El ajuste lo paga el pueblo”, la CGT elaboró un comunicado de síntesis de las conclusiones alcanzadas en la reunión de emergencia convocada por el triunvirato que conduce la central obrera, integrado por Héctor Daer (Sanidad), Pablo Moyano (Camioneros) y Carlos Acuña (Estaciones de Servicio).

El documento difundido luego del cónclave llevado a cabo en la sede de la UOCRA, que conduce Gerardo Martinez, advirtió que, “no se va a quedar de brazos cruzados” y reivindicó la defensa de los “derechos sociolaborales”, el respeto a la libertad sindical, las negociaciones colectivas, el poder adquisitivo de las jubilaciones y salarios y la eliminación del impuesto a las ganancias para los trabajadores. En ese sentido, los gremios subrayaron que “no estamos ante un plan económico, estamos ante medidas desordenadas de ajuste”, indicaron.

La central remarcó que el paquete de medidas anunciado por el Ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo en el día de ayer, “no ajusta a la denominada casta como se prometió en la campaña”, sino que “el ajuste de Milei, una vez más, recae sobre el pueblo”.

Seguidamente, se remarcó que las medidas económicas “ubicarán el índice de inflación mensual entre un 20 y 30% al menos por el próximo cuatrimestre”, según indicó el propio gobierno, y que “de no ser acompañada por una política de ingresos ejercida a través del libre ejercicio de las negociaciones paritarias y de políticas activas compensatorias, pondrá a millones de argentinos en una situación socioeconómica desesperante, sin garantías de poder acceder a sus necesidades básicas”, apuntaron desde la entidad.

Para la CGT, el paquete económico es un “disciplinador social”, ya que ahoga a las cuentas de las provincias, mediante recortes impositivos y “pretenden una transferencia de recursos de los trabajadores y jubilados a la Nación, por la ausencia de una política de ingresos”. Además, según indica el manifiesto, “implican una fuerte paralización de la actividad económica con su consecuente puesta en riesgo de cientos de miles de puestos de trabajo”

En esa línea, la entidad gremial expresó que el “ordenamiento de la macroeconomía no debe ser fundamento para cargar sus costos de manera inequitativa sobre la sociedad argentina”, apuntaron.

La central obrera denunció que el ajuste fiscal y cambiario anunciado por el gobierno del Presidente, Javier Milei“dinamitará el poder adquisitivo de los trabajadores formales e informales,de la economía social y solidaria, de cuentapropistas y autónomos”, sostiene el comunicado conjunto.

La CGT, destacó la vocación de contribuir a la gobernabilidad para alcanzar consensos y remarcó que consideran “imprescindible una convocatoria al diálogo de parte de las autoridades gubernamentales”.

El cónclave, contó con la participación de los ya mencionados dirigentes gremiales, a quienes se sumaron Andrés Rodriguez (UPCN), Armando Cavallieri (Comercio), Abel Furlán (UOM), Mario Caligari (UTA), Juan Carlos Schmid (Dragado), Horacio Arreceygor (Televisión), Mario «Paco» Manrique (SMATA), Rodolfo Daer (Alimentación), Alejandro Amor (Municipales porteños) y Sergio Sasia (Ferroviarios).

También se hicieron presentes, Hugo Benítez (Textiles), Noé Ruiz (Modelos), Sergio Palazzo (Bancarios), Omar Plaini (Canillitas), Cristian Jerónimo (Vidrio), Jorge Sola (Seguros), Luis Hlebowicz (Pasteleros), Pablo Flores (AEFIP), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Carlos Sueiro (Aduanas), Juanqui Moreyra (FOCRA), Miguel Paniagua (Espactáculos Públicos) y Maia Volcovinsky (Judiciales).