Por los incendios en la Patagonia, presión cruzada para una ley de emergencia

Los gobernadores de las cinco provincias patagónicas solicitaron este martes al Congreso que trate con urgencia una Ley de Emergencia Ígnea durante las sesiones extraordinarias. El pedido se realizó tras una reunión virtual en la que evaluaron la crítica situación de la región a causa de los incendios forestales.

Participaron del encuentro Alberto Weretilneck (Río Negro), Ignacio Torres (Chubut), Sergio Ziliotto (La Pampa), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz). Coincidieron en la gravedad de la emergencia y revelaron que la superficie afectada supera las 230.000 hectáreas en toda la Patagonia.

El pedido conjunto recibió un respaldo explícito. El presidente del PRO, Mauricio Macri, manifestó públicamente su apoyo, especialmente al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, quien pertenece a su fuerza política. A través de sus redes sociales, Macri instó a que se sancione la ley para coordinar los esfuerzos provinciales con el Estado nacional.

Sin embargo, la situación en el bloque opositor es diferente. Desde el peronismo, si bien se reclama con fuerza la inclusión del tema en el temario de extraordinarias, no se adhirieron al pedido formal de los gobernadores. En su lugar, los diputados de Unión por la Patria, encabezados por Germán Martínez, impulsan un proyecto propio de emergencia por los incendios que presentaron en la Cámara de Diputados el pasado 9 de enero.

Los mandatarios provinciales destacaron el trabajo articulado con el Gobierno nacional a través del Sistema Nacional del Manejo del Fuego. No obstante, subrayaron que la magnitud de los incendios y el impacto de la crisis climática exigen recursos y herramientas extraordinarias para el combate, la asistencia a las comunidades y la recuperación ambiental.

Los datos presentados por los gobernadores detallan la superficie afectada por provincia: más de 168.000 hectáreas en La Pampa, 45.000 en Chubut, 6.000 en Neuquén, 10.000 en Río Negro y 700 en Santa Cruz. La sequía prolongada, la más intensa desde 1965 según mencionó Macri, agrava la situación.

La presión para el tratamiento legislativo crece en un contexto de emergencia ambiental extrema. Mientras los gobernadores piden una ley que unifique la respuesta, el escenario político muestra un apoyo alineado desde las provincias y una postura diferenciada del peronismo, que avanza con una iniciativa parlamentaria propia pero con el mismo objetivo declarado: lograr herramientas urgentes para la Patagonia.