Organizado por la Dirección «Gesta de Malvinas» del Senado, se presentó el libro «El altar y la guerra»

En el marco de la “Semana de Malvinas”, ayer por la tarde, tuvo lugar la presentación del libro “El altar y la guerra. Los capellanes de la Gesta de Malvinas”, del profesor Sebastián Sánchez, en el Salón de las Provincias.

La obra reconstruye las historias de los 22 curas que acompañaron a los soldados argentinos desde el mismo 2 de abril de 1982 y brinda una dimensión espiritual de la guerra.

Sobre la valentía de los sacerdotes en Malvinas, el director de la Gesta de Malvinas, Nicolás Kasanzew afirmó: “Yo conviví mucho con los capellanes de Malvinas. Tenían una audacia que bien querría yo que la tuvieran muchos militares profesionales. No le tenían miedo a nada y estaban llenos de amor al prójimo y eso se veía en cada cosa que hacían. No solo en las misas, sino en asistir de mil maneras a los soldados”.

A su vez, Sánchez, el autor del libro resaltó: “Los capellanes estaban dispuestos a tomar las armas en defensa de los débiles” y que “el sacerdote en general sabe que no hay contradicción entre la espada y el evangelio. Que a veces es necesario blandir la espada en defensa de las cosas trascendentes, superiores, sacras”.

También se inauguró la muestra de arte: “La guerra de Malvinas desde el aire”, del pintor Carlos A. García. Se trata de pinturas sobre secuencias bélicas conocidas, algunas relatadas, y de las cuales no existe documentación fotográfica. El artista plástico explicó: “empecé a trabajar como dibujante en la revista de la Fuerza Aérea en el año 84 y me convocó una editorial para ilustrar una enciclopedia de la guerra de Malvinas. Paralelamente empecé a trabajar para aviación del Ejército”. Y relató: “si bien la Fuerza Aérea tuvo un gran accionar en la guerra, tomé una posta de la otra guerra, la guerra aérea del Ejército y la de aviación naval. Me aboqué más a ellos porque es como si hubieran sido desconocidos”.

Al cierre, el capellán Vicente Martínez Torrens, presente en la guerra, afirmó: “cuando me preguntan qué fue para usted Malvinas yo digo que fue lo mejor que me pasó en la vida porque puedo decirle a cualquier párroco si no me envidia porque tuve una parroquia de 14.000 soldados de 18 a 25 años en promedio y con esa sed de Dios.”

Estuvieron presentes el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, capellanes y veteranos de la Guerra de Malvinas.