Ni Una Menos se hace presente en el Congreso con una consigna que apunta a la Casa Rosada: «El hambre es violencia»

Como cada 3 de junio desde 2015, pero en un contexto de violencia contra las mujeres –en especial las feministas-, las personas LGBTIQ+ y los movimientos sociales, este lunes habrá concentración frente al Congreso a las 16.30 bajo la consigna Ni Una Menos. La oposición a la Ley Bases es una de las principales consignas de la convocatoria, a raíz de la situación de desprotección en el sistema previsional que dejaría sin jubilación a nueve de cada diez mujeres, además del reclamo de justicia por el crimen de odio contra cuatro lesbianas en Barracas.

El último informe del Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano” que dirige la organización La Casa del Encuentro, da cuenta de que entre el 1° de enero y el 31 de mayo de este año se produjeron 114 femicidios y vinculados de mujeres y niñas, tres lesbicidios, un trans-travesticidio y nueve femicidios vinculados de varones adultos y niños.

Los datos más relevantes son que 124 hijas/hijos quedaron sin madre, el 63% son menores de edad y el 56 % de los agresores eran parejas o exparejas. Como confirman los datos, el lugar más inseguro para una mujer en situación de violencia es su propia casa o la casa compartida con el agresor (58% fueron asesinadas en su hogar). Si bien los femicidios abarcan el territorio nacional, en términos absolutos Buenos Aires sigue siendo la provincia con más casos, seguida por Santa Fe, Chaco y la Ciudad de Buenos Aires.

Del informe de La Casa del Encuentro también se desprende que 17 víctimas habían realizado una denuncia, cinco femicidas tenía dictada medida cautelar de prevención, siete femicidas pertenecen o pertenecían a una fuerza de seguridad, 17 femicidas se suicidaron y 11 víctimas estaban en contexto de narcocriminalidad.

El año pasado, entre el 1° de enero y el 30 de abril, 116 personas fueron víctimas de femicidios, según el mismo observatorio, lo que indica que la cifra no desciende significativamente. Todo indica que si hay alguna modificación será para empeorar la situación, ya que el principal programa de acompañamiento a las personas en situación de violencia –el plan Acompañar– fue suspendido, como muchos otros programas sociales.

A esto se suma que la Subsecretaría de Protección contra la Violencia de Género carece completamente de presupuesto. De hecho, hace poco tiempo pasó de la órbita del Ministerio de Capital Humano a la de Justicia sin mayores explicaciones ni anuncios. Su responsable, Claudia Barcia, no hace declaraciones públicas y, de acuerdo con lo que postea en redes sociales, su trabajo se limita a reuniones virtuales.