Milei y Peña sellan alianza liberal en Asunción y apuntan contra el “populismo” en medio de la crisis del Mercosur

En un mensaje cargado de simbolismo ideológico, el presidente argentino, Javier Milei, y su par paraguayo, Santiago Peña, afirmaron este miércoles que Argentina y Paraguay serán “un ejemplo para Sudamérica” bajo los principios de “desregulación, superávit fiscal y libertad”, en abierto contraste con las políticas de otros socios del Mercosur, como Brasil, que rechaza la guerra arancelaria impulsada por Donald Trump.

El encuentro bilateral en el Palacio de Gobierno de Asunción —el primero de Milei en Paraguay desde que asumió la presidencia pro tempore del bloque— sirvió para alinear discursos frente a la fractura interna en el Mercosur, tras el anuncio de Trump de aumentar aranceles a productos regionales, una medida respaldada por Milei pero cuestionada por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

“Tanto el presidente Peña como yo sabemos que el camino hacia la prosperidad no es otro que el de la desregulación y el superávit fiscal. Al bien común se llega a través de las ideas de la libertad, no desde la justicia social, que es la redistribución forzosa de la riqueza de los colectivistas”, sostuvo Milei en una declaración conjunta sin espacio para preguntas.

El mandatario argentino, que busca consolidar a Paraguay como aliado estratégico frente a las tensiones con Brasil, destacó que ambos países encabezarán “la batalla eterna contra el Estado omnipresente y el déficit fiscal”, promoviendo “cooperación pacífica y comercio” en la región. “Veo con esperanza un futuro de colaboración entre nuestras naciones”, insistió, elogiando a Peña por su “amor por las ideas de la Libertad”.

Milei puso como modelo el crecimiento económico paraguayo —con dos décadas de expansión continua y baja inflación—, atribuyéndolo a la aplicación de “ideas de libertad económica”. “Algo están haciendo bien: atraen inversores y residentes de todo el mundo“, afirmó. Paraguay, con un PIB que creció un 4,7% en 2023, mantiene una de las tasas impositivas más bajas de la región y un perfil exportador agroindustrial clave, alineado con la visión de apertura comercial que promueve el líder libertario.

La cumbre ocurre en un momento crítico para el Mercosur. Mientras Milei y Peña defienden una agenda de liberalización comercial, Lula da Silva —principal socio del bloque— rechazó el aumento arancelario de Trump y acusó al ex mandatario estadounidense de “desestabilizar” la región. La pulseada expone la división ideológica en el bloque: Argentina y Paraguay promueven un giro hacia acuerdos extra regionales, mientras Brasil insiste en fortalecer la integración interna.

Tras la reunión, ambos presidentes compartieron un almuerzo en el Salón Libertad del Palacio de López. Milei regresará esta tarde a Buenos Aires, donde enfrenta presiones internas por el impacto social del ajuste. Su alianza con Peña, sin embargo, refuerza su estrategia de tejer redes con gobiernos afines en la región, en un intento por contrarrestar la influencia de líderes progresistas.