Los gremios desafían otra vez a Milei y suman apoyo de los gobernadores peronistas

Apenas dos semanas después del paro nacional que realizó la CGT contra el gobierno, los gremios volverán a desafiar al presidente Javier Milei con una marcha para el 30 de abril que tiene un componente adicional y es el resplado que se buscará en los gobernadores peronistas y el resto de la oposición.

Se tratará de un nuevo desafío a Milei en medio de un clima de tensión social por la pérdida de empleos, una inflación que escaló y un debate pro reapertura de paritarias que desde el gobierno rechazan de plano.

En la Casa Rosada preparan una nueva estrategia de respuesta a los gremios sustentada en dos pilares: la subestimación plena de la protesta y la decisión de poner en evidencia el nivel de vida y el patrimonio de los sindicalistas que manejan los principales gremios de la CGT.

La marcha anunciada por la CGT para el 30 de abril será justo un día antes del Dia del Trabajador donde también habrá movilizaciones gremiales en la scalles. La marcha de la Central obrera irá desde la Avenida 9 de Julio hasta el Monumento al Trabajo en el Bajo porteño.

La movida de los secretarios generales cegetistas se completa con una gestión que empezaron a establecer con los gobernadores del peronismo para incorporarlos a una reunión con el Consejo Directivo de la central obrera en la sede de la calle Azopardo. Los mandatarios provinciales estarían encabezados por el bonaerense Axel Kicillof.

Por el momento se trata de una negociación a puertas cerradas donde la CGT también quiere sumar a gobernadores como Guildo Insfrán (Formosa), Martín Llaryora (Córdoba), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Pero la iniciativa abarcaría otros mandatarios.

La nueva marcha tendrá lugar después del tercer paro general que la central obrera llevó a cabo durante el gobierno de Javier Milei, y que fue considerada un éxito por su alto acatamiento.

Tras el reciente paro del 10 de abril, la tensión entre la CGT y el Gobierno recrudeció y se rompió una tregua de casi un año sin medidas de fuerza; las dos primeras huelgas habían sido casi al inicio de la gestión libertaria.

Al mismo tiempo, al convocar a todos los gobernadores peronistas del país, la central obrera busca abroquelar fuerzas en rechazo de la política económica de Milei y Caputo y la reciente devaluación tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que no hace otra cosa que profundizar la pérdida del poder adquisitivo del salario en un contexto de inflación.

El gobierno se niega a abrir paritarias en los gremios y esto podría potenciar el malestar en la CGT y en la oposición en general. Por ello, la movilización del 30 de abril se presenta como otro desafío fuerte de los gremios contra Milei.