“Las instituciones deben tener las puertas abiertas al periodismo”, aseguró la vicepresidenta en el Día del Periodista

La vicepresidenta Victoria Villarruel envió un mensaje a los trabajadores de prensa con motivo del Día del Periodista, diferenciándose así del presidente Javier Milei, quien optó por no pronunciarse públicamente durante la jornada y mantiene una relación tirante con gran parte del gremio y los medios de comunicación. A través de sus redes sociales, la titular del Senado expresó su saludo especialmente dirigido a quienes ejercen la profesión “como un servicio y no como una herramienta de operaciones, extorsión o propaganda”. La funcionaria defendió la necesidad de un periodismo que investigue, pregunte e incomode cuando sea necesario, al tiempo que rechazó a aquellos profesionales que, a su juicio, militan relatos mientras ocultan la realidad cotidiana de millones de argentinos.

En su reflexión, Villarruel abordó las presiones que enfrentan los cronistas en el ejercicio de su labor y aseguró que “muchas veces lo más difícil no es decir la verdad, sino sostenerla cuando aparecen las presiones, las campañas de desprestigio o los ataques coordinados contra quien piensa distinto”. Con tono personal, admitió haber experimentado en carne propia esa situación: “Lo sé bien. En este tiempo me tocó ver cómo algunos utilizan micrófonos y redes no para informar, sino para deformar, agredir y construir enemigos”. Sin embargo, contrapuso esa realidad al destacar que también conoció a profesionales valientes que, pese a un clima cada vez más hostil, continúan trabajando con honestidad y respeto por la verdad.

La vicepresidenta ratificó su convicción sobre la importancia de los medios para el sistema político y sostuvo que una democracia saludable necesita libertad de prensa, pero también responsabilidad, porque informar no es manipular y opinar no debería significar destruir al interlocutor. En ese marco, señaló que las nuevas tecnologías plantean desafíos quizás sin precedentes para el periodismo y citó las pautas éticas que deben guiar la tarea, haciendo alusión a la reciente encíclica del Papa León XIV. “Utilizar esas herramientas con ética para subordinarlas al bien común, como escribió el Papa en Magnifica Humanitas, es un gran desafío de esta era”, afirmó.

En un tramo más institucional de su mensaje, Villarruel garantizó la apertura de la Cámara que preside hacia la labor periodística y la ciudadanía en general. “Como Presidenta del Senado creo profundamente que las instituciones deben tener las puertas abiertas al periodismo y también a la ciudadanía”, enfatizó, al tiempo que aseguró que nunca limitarán el acceso de quienes cumplen con la tarea de informar. “En esta Casa de las Provincias nunca vamos a limitar el acceso”, prometió la funcionaria, que defendió la idea del Congreso como un ámbito de pluralidad, diálogo y convivencia democrática.

El gesto de Villarruel adquiere relevancia política en un contexto de fuertes diferencias internas dentro del oficialismo. Mientras el presidente Milei ha evitado sistemáticamente la prensa tradicional y ha calificado a numerosos medios como “basura” o “enemigos del pueblo”, su vicepresidenta eligió una postura opuesta: reconocer la labor periodística, defender la libertad de expresión y abrir las puertas del Senado a quienes informan. El contraste entre ambos mandatarios quedó así expuesto en una jornada simbólica para el gremio de los comunicadores, en la que Villarruel buscó posicionarse como una voz más dialoguista y respetuosa de las instituciones democráticas.