
La UCR busca nueva conducción en medio de profundas divisiones internas
- Informe Vip
- 11 diciembre, 2025
- Nación
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La Unión Cívica Radical (UCR) definirá este viernes nuevas autoridades en un contexto de fractura y sin acuerdo sobre su próximo jefe. El partido enfrenta profundas divisiones respecto a su relación con el gobierno de Javier Milei, lo que complica la sucesión de Martín Lousteau en la presidencia.
Los 106 delegados nacionales se reunirán en el Comité de la calle Alsina, en la Ciudad de Buenos Aires, para elegir al sucesor de Lousteau, quien no buscará la reelección. La interna refleja la fragmentación actual: aproximadamente el 50% de los delegados responde al eje Morales-Evolución, un 30% apoya al sector de Gustavo Valdés, y un 20% está alineado con Alfredo Cornejo, aliado de La Libertad Avanza.
La figura que aparecía como posible candidato, el correntino Gustavo Valdés, habría descartado asumir la presidencia del partido. Valdés, quien integra el bloque de gobernadores de Provincias Unidas, consideró que la tarea de unificar al radicalismo en su estado actual es sumamente difícil.
El radicalismo se encuentra dividido en al menos tres facciones claras. Por un lado, los gobernadores aliados al oficialismo nacional, como Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco). Por otro, el sector de Evolución, que incluye al mandatario jujeño Carlos Sadir y al santafesino Maximiliano Pullaro, con una postura más distante del Gobierno. Finalmente, están los llamados radicales opositores, leales a Lousteau y Gerardo Morales.
Ante la negativa de Valdés, quien buscaba una alineación interna previa que resultó inalcanzable, asumir la jefatura del partido es visto como un cargo con más costos que beneficios políticos. La UCR está atomizada, con representación dividida en la Cámara de Diputados y gobernadores que mantienen posturas divergentes frente a la Casa Rosada.
Una fuente cercana a las negociaciones reflejó el pesimismo con ironía: “Si no asume Valdés, el partido va a estar presidido por alguna figura menor que hará el papel de síndico hasta que se decrete la quiebra”. El comentario subraya la percepción de crisis que atraviesa la fuerza.
Lo más probable, de cara a la cumbre de este viernes, es que la presidencia recaiga en la riojana Inés Brizuela y Doria, actual vicepresidenta primera del Comité Nacional, o en algún dirigente alineado con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro. No obstante, desde el entorno de Pullaro también se descartó que el mandatario tenga interés en liderar el sello partidario.
La reunión del viernes pondrá a prueba la capacidad del histórico partido para encontrar una conducción que, al menos temporalmente, pueda navegar sus profundas grietas internas y definir una estrategia política coherente de cara al futuro.

