La Diputada Marcela Coli presentó un proyecto para repudiar ataques de Milei a periodistas

La diputada nacional Marcela Coli (UCR, La Pampa) presentó un proyecto de resolución para condenar enérgicamente los ataques del presidente Javier Milei contra periodistas y medios de comunicación, en defensa de la libertad de expresión. La iniciativa, anunciada a través de sus redes sociales, busca formalizar el rechazo del Congreso a las declaraciones del mandatario, quien ha escalado su confrontación con la prensa en los últimos meses.

En paralelo, Coli envió una nota formal a la presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, exigiendo la “urgente convocatoria” del cuerpo, inactivo desde hace meses. Según denunció la legisladora, la comisión no ha tratado “ninguno de los múltiples proyectos presentados para abordar los ataques sistemáticos contra la prensa”, lo que considera una omisión grave en un contexto de creciente hostilidad oficial hacia el periodismo.

Basta de atacar al periodismo en democracia. Estas agresiones no solo dañan a los trabajadores de prensa, sino que debilitan el sistema republicano“, sostuvo Coli al fundamentar su proyecto. El texto, de carácter declarativo, apunta directamente a las descalificaciones públicas de Milei —incluyendo denuncias judiciales contra comunicadores y acusaciones de “prostitución política”—, que han generado alerta en organismos internacionales de derechos humanos.

La diputada radical insistió en que la inacción de la Comisión de Libertad de Expresión agrava el escenario: “No puede ser que, frente a un Poder Ejecutivo que estigmatiza a la prensa, el Congreso guarde silencio. Reactivar este espacio es clave para defender un pilar de la democracia”. Entre los proyectos acumulados sin tratamiento se incluyen iniciativas para proteger a periodistas de amenazas, garantizar el acceso a la información pública y evitar la concentración de medios.

La movida de Coli se enmarca en un reclamo transversal de sectores opositores y organizaciones civiles, que exigen al oficialismo destrabar las discusiones sobre libertad de prensa. Sin embargo, la baja prioridad que la agenda de Milei otorga a estos temas sugiere que la presión legislativa enfrentará resistencias. La respuesta —o falta de ella— de la comisión podría convertirse en un termómetro de la voluntad política para frenar lo que la oposición define como un “ataque sistemático a las voces críticas”.