La desocupación subió al 7,8% en el primer trimestre y crece la informalidad laboral

La tasa de desocupación registró en el primer trimestre del año un 7,8%, según los datos difundidos por el Indec, lo que representa el segundo trimestre consecutivo en ascenso. El indicador pasó del 6,6% en el tercer trimestre del año pasado al 7,5% en el último tramo de 2025 y ahora volvió a subir hasta el 7,8%, aunque en la comparación interanual mostró un leve descenso respecto del 7,9% que había marcado en el mismo período de 2025. Los datos corresponden a los 31 principales aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares.

El informe del organismo estadístico mostró una dinámica particular: mientras la tasa de desocupación se mantuvo prácticamente estable en términos interanuales, crecieron tanto la tasa de actividad como la tasa de empleo. Esto implica que más personas se incorporaron al mercado laboral y salieron a buscar trabajo durante el primer trimestre. La tasa de actividad se ubicó en 48,6% frente al 48,2% de un año atrás, mientras que la tasa de empleo pasó de 44,4% a 44,8%. En términos absolutos, la población económicamente activa aumentó de 14,39 millones a 14,61 millones de personas, y la cantidad de ocupados avanzó de 13,26 millones a 13,47 millones.

Sin embargo, detrás de esa aparente estabilidad aparecen señales de deterioro en la calidad del empleo. El informe mostró un incremento de la informalidad laboral, que alcanzó al 44,2% de los ocupados, 2,2 puntos porcentuales por encima del nivel registrado un año antes. En paralelo, la proporción de trabajadores formales descendió del 57,8% al 55,7%. También se observó un aumento de la subocupación, es decir, de quienes trabajan menos horas de las que desean: la tasa llegó al 11,1%, contra el 10% del primer trimestre de 2025, una variación que el propio Indec calificó como estadísticamente significativa.

Otro indicador que refleja las tensiones del mercado laboral es la presión sobre el empleo. Aunque la proporción de ocupados que buscan activamente otro trabajo descendió levemente hasta 15,8%, el nivel continúa elevado y muestra que una parte importante de quienes tienen empleo intenta complementar ingresos o acceder a mejores condiciones. A ello se suma que el 7,5% de la población económicamente activa corresponde a subocupados demandantes, es decir, trabajadores que necesitan más horas de trabajo de las que actualmente tienen.

Los datos del Indec se conocen en medio de un debate creciente sobre la calidad del empleo generado durante la recuperación económica. En los últimos meses, distintos relevamientos privados comenzaron a advertir que, si bien algunos indicadores laborales lograron evitar un deterioro más pronunciado, las empresas muestran una mayor cautela a la hora de incorporar personal. El informe confirma que, aunque más personas consiguieron empleo, una proporción significativa lo hizo en condiciones de precariedad, informalidad o con jornadas reducidas, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la recuperación del mercado de trabajo.