La CGT confirma un paro nacional de 36 horas contra Milei: movilización, reclamos y advertencia por el 1° de Mayo

La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó este lunes el paro general de 36 horas para el miércoles 9 y jueves 10 de abril, en rechazo a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. La medida, que incluirá una movilización de jubilados y la adhesión de sindicatos en todo el país, busca protestar contra el “achicamiento del poder adquisitivo”, los topes a las paritarias y los recortes a derechos laborales y previsionales. Será el tercer paro nacional desde la asunción de Milei en diciembre de 2023 y anticipa un escenario de tensión creciente de cara al Día del Trabajador, cuando la central planea una marcha masiva el 1° de mayo.

El cronograma arrancará el miércoles al mediodía con una concentración en el Congreso de la Nación, en el marco de la tradicional marcha de jubilados que reclaman por aumentos en sus haberes. A partir de allí, se sumarán cortes de rutas y la paralización de actividades en sectores clave como transporte, industria, comercio y servicios públicos. El cese de actividades se extenderá hasta el jueves por la tarde, con epicentros en las principales ciudades del país.

Durante un plenario en su sede de Azopardo, con la participación de las 79 delegaciones regionales de la CGT, los líderes sindicales acordaron reforzar la convocatoria y garantizar un impacto “contundente”. “Este paro no es solo un reclamo salarial: es un rechazo a un modelo que desmantela derechos y castiga a los trabajadores”, sostuvo un dirigente en diálogo con la prensa, bajo condición de anonimato.

La central sindical adelantó que la medida del 9-10 de abril es solo el primer paso de un plan de acción escalonado. El 1° de mayo, Día del Trabajador, realizarán una movilización nacional que promete ser “histórica”, según voceros de la CGT, en un intento por replicar el masivo acto del 24 de enero pasado.

El conflicto se enmarca en un escenario de tensión máxima entre el gobierno y los gremios, luego de que Milei calificara a los sindicatos como “mafias” y avanzara con decretos que limitan el derecho a huelga en servicios esenciales. Desde la CGT acusan al Ejecutivo de “criminalizar la protesta” y desoír el deterioro social: según datos del INDEC, el salario real cayó un 18% interanual en febrero, mientras la inflación acumula un 287% en los últimos 12 meses.

El gobierno nacional aún no se ha pronunciado sobre el paro, pero fuentes del Ministerio de Trabajo aseguraron que “no habrá negociación bajo presión”. Mientras tanto, cámaras empresariales advirtieron sobre pérdidas millonarias por la paralización, especialmente en logística y comercio exterior.

Con el fantasma de la conflictividad social acechando, la CGT busca capitalizar el descontento en las calles. “No nos callarán: defenderemos a los trabajadores aunque nos llamen violentos”, cerró Héctor Daer, uno de los triunviros de la central, en un mensaje que anticipa batallas más duras en el horizonte.