La Cámpora busca aliados en la oposición para mover piezas clave en el Senado bonaerense

El sector de La Cámpora ha iniciado gestiones para desplazar a Roberto Feletti de la Secretaría Administrativa del Senado de la provincia de Buenos Aires. Esta jugada se enmarca en la disputa interna más amplia que mantiene con la vicegobernadora Verónica Magario por el control político de la Cámara alta y por la conducción del Partido Justicialista en el territorio provincial.

El objetivo del grupo que responde a Máximo Kirchner es quedarse con la secretaría administrativa o, en su defecto, con la prosecretaría, cargo que actualmente ocupa Martín Di Bella. Para lograr la remoción de Feletti, necesitan reunir dos tercios de los votos del cuerpo, un número que no pueden alcanzar con sus propios legisladores. Esta necesidad los ha llevado a explorar la posibilidad de un acuerdo político con bloques opositores.

Específicamente, La Cámpora está buscando apoyo en fuerzas como La Libertad Avanza y el PRO para sumar los votos necesarios. El escenario de votación se presenta complejo, ya que el bloque kirchnerista cuenta con 15 senadores y no tendría el respaldo automático del sector axelista del peronismo. Por su parte, el massismo intentaría mantenerse al margen de esta pulseada interna.

El argumento formal que esgrime el sector kirchnerista es que el mandato de Feletti en el cargo se encuentra técnicamente vencido. Para fundamentar su movimiento, ya han enviado una nota formal a la vicegobernadora Magario advirtiéndole sobre esta situación y solicitando que se frenen actos administrativos que podrían consolidar su posición.

La pelea por la Secretaría Administrativa es solo uno de los frentes abiertos en la reconfiguración de las autoridades del Senado bonaerense. En paralelo, existen otras disputas por cargos de relevancia, como la vicepresidencia primera del cuerpo y la definición de quién ocupará la presidencia del bloque oficialista.

Esta serie de movimientos políticos está contribuyendo a profundizar y hacer más visible la interna del peronismo bonaerense. Cada estrategia y cada búsqueda de alianzas externas refleja la fragmentación y las tensiones dentro de la fuerza que gobierna la provincia.

La situación genera un panorama cada vez más complejo en la Cámara alta, donde las luchas por el poder interno del oficialismo podrían definir no solo la distribución de cargos, sino también la dinámica legislativa y la gobernabilidad en la provincia más poblada del país.