Kreplak defendió el IOMA ante las críticas y vinculó sus dificultades con la crisis del sistema sanitario nacional

El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, salió este lunes a defender el funcionamiento del Instituto de Obra Médico Asistencial en medio de reclamos de afiliados, cuestionamientos legislativos y denuncias por demoras en prestaciones, en una conferencia de prensa en la que vinculó las dificultades de la obra social con la crisis del sistema sanitario nacional. El funcionario señaló que la pérdida de empleos formales, el encarecimiento de medicamentos e insumos y el deterioro de otras coberturas impactan directamente en la sustentabilidad del IOMA, y advirtió que el contexto actual hace imposible analizar la situación del instituto sin considerar el conjunto del esquema sanitario argentino.

La exposición de Kreplak se produjo después de que la oposición intentara llevar al debate legislativo la situación del IOMA y buscara avanzar con pedidos de interpelación, proyectos de saneamiento y propuestas de autarquía financiera. El oficialismo bloqueó esa sesión especial en la Cámara de Diputados bonaerense, pero el tema volvió al centro de la escena con una respuesta política del ministro y una réplica inmediata de los legisladores opositores, que habían señalado demoras en la atención y problemas de gestión en la obra social provincial.

Kreplak sostuvo que “es imposible pensar al sistema de salud solamente desde un efector o desde un financiador” y remarcó que cada decisión tomada por el PAMI, la Superintendencia de Servicios de Salud o el Ministerio de Salud nacional impacta sobre el conjunto del esquema sanitario. Según expuso, el sesenta y cinco por ciento de la población tiene cobertura de obra social, por lo que la caída del empleo formal golpea de lleno en la sustentabilidad del sistema, y afirmó que hubo una pérdida de más de trescientos mil puestos de trabajo formales, que setecientas cuarenta y dos mil personas perdieron su obra social o prepaga y que cerraron trescientas empresas del sector.

En ese marco, el ministro defendió la obligatoriedad del IOMA para los empleados públicos provinciales y señaló que esa herramienta garantiza cobertura social financiada para los trabajadores, mientras que los sectores más ricos buscan desmantelarla. Kreplak afirmó que la obra social debió absorber una mayor demanda con los mismos recursos y que hoy entrega un once por ciento más de medicamentos con la misma población, al tiempo que destacó que las consultas médicas y prácticas crecieron un treinta y siete por ciento desde el inicio del actual gobierno nacional, especialmente por el uso de policonsultorios y teleconsultas.

Uno de los puntos más sensibles de la exposición fue el financiamiento. Kreplak sostuvo que el IOMA afronta un déficit mensual estimado en unos veintitrés mil millones de pesos, que incluye alrededor de diez mil millones por el desbalance que generan los afiliados municipales, otros diez mil millones por personas que dejaron otras coberturas tras la asunción de Javier Milei y unos dos mil millones vinculados a la regulación de precios. El ministro dijo que los aportes de empleados municipales son inferiores a los costos de las prestaciones que demandan y que esa diferencia implica un subsidio provincial de alrededor de diez mil millones de pesos mensuales, y mencionó casos puntuales como San Isidro y Rauch para graficar el desequilibrio.

Kreplak también denunció una deuda de más de noventa mil millones de pesos de obras sociales con el sistema público bonaerense y cuestionó el aumento de los costos por la desregulación de medicamentos e insumos. Según planteó, los medicamentos del PAMI aumentaron en promedio quinientos setenta y siete por ciento desde la desregulación del mercado farmacéutico, mientras que el gasto de bolsillo de los afiliados de IOMA creció doscientos cincuenta y seis por ciento, porque la obra social absorbió parte de esos incrementos. El ministro reivindicó los tiempos de autorización de medicamentos, que bajaron de treinta y cinco a seis días, y destacó que el ochenta y siete por ciento de los afiliados accede a la app digital.

En paralelo, el funcionario defendió dos proyectos enviados por el gobernador Axel Kicillof al Senado bonaerense: la creación del Sistema Integrado de Salud de la Provincia y la puesta en marcha de un Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense con participación estatal mayoritaria. Sobre el primero, dijo que busca ordenar niveles de atención, responsabilidades y financiamiento, mientras que sobre el segundo recordó que el laboratorio Tomás Perón triplicó su capacidad de producción, aunque tiene un techo administrativo. Con estas iniciativas, el Gobierno provincial busca fortalecer el sistema sanitario público y reducir la dependencia del mercado farmacéutico privado.

La conferencia de Kreplak se produjo en un clima de creciente tensión política por el futuro del IOMA y dejó en evidencia las profundas diferencias entre el gobierno bonaerense y la oposición respecto del modelo de gestión de la obra social. Mientras el oficialismo defiende la obligatoriedad y el carácter solidario del instituto, los legisladores opositores reclaman mayor transparencia y eficiencia en el uso de los recursos. El debate, que ya llegó al recinto legislativo, promete extenderse en las próximas semanas con nuevas iniciativas y cruces entre los distintos actores políticos involucrados.