Kirchner y Aguiar debatieron sobre un modelo estatal alternativo frente a las políticas de Milei 

El diputado Máximo Kirchner (UxP) y Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, mantuvieron una reunión para analizar el impacto de las políticas de Javier Milei y consensuar una propuesta de “nueva estatalidad”. El encuentro, realizado en su oficina de la Cámara de Diputados, rechazó la premisa oficial de “repensar el Estado” mediante despidos masivos y estigmatización de trabajadores públicos. 

Ambos dirigentes coincidieron en que la reforma estatal impulsada por el Gobierno responde a intereses ajenos a las necesidades populares. “Si hubo descontento con servicios públicos, nunca fue responsabilidad de los trabajadores”, sostuvo Aguiar, enfatizando que los estatales deben “elevar sus aspiraciones para dirigir las instituciones y evitar nuevas frustraciones”. 

Criticaron severamente la influencia de “lobbies transnacionales” que, según afirmaron, priorizan el pago al FMI sobre el bienestar social. “Esa ruta conduce directo a la tragedia nacional”, alertó el sindicalista, proponiendo que la eficacia estatal se mida por su capacidad para resolver “los grandes problemas del pueblo”. 

La discusión destacó que el rediseño del Estado debe ser liderado por quienes garantizaron su funcionamiento con “esfuerzo y vocación de servicio”. Kirchner y Aguiar cuestionaron el objetivo real de las reformas oficiales: “Debatimos para qué se busca esa eficacia: ¿para servir a intereses financieros o a la ciudadanía?”. 

Frente al modelo gubernamental, los líderes propusieron construir “una democratización plena” donde el pueblo sea beneficiario directo de las políticas públicas. Anunciaron que ATE organizará un encuentro nacional para sistematizar propuestas que serán presentadas a toda la oposición. 

“Las elecciones de 2025 y 2027 deben canalizar el rechazo social a Milei”, declaró Aguiar, denunciando la contradicción oficial: “Dicen que quieren destruir el Estado, pero en realidad buscan ponerlo al servicio de la oligarquía, como demostraron en La Rural”. 

El cierre del encuentro ratificó el compromiso de evitar que el Estado sea “instrumentalizado por minorías privilegiadas”, llamando a articular fuerzas sociales y políticas que defiendan su carácter popular.