Kicillof inauguró las sesiones en la Provincia con un duro mensaje a Milei: “Argentina, no sos vos, es el rumbo económico”

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró este lunes el 154° período de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense con un discurso de fuerte tono opositor, en el que responsabilizó al gobierno nacional por la crisis económica y social que atraviesa el país. Ante un recinto colmado de funcionarios, intendentes y representantes gremiales, el mandatario aseguró que el rumbo económico es un fracaso y que la única variable que crece es la desigualdad.

Kicillof sostuvo que la motosierra anunciada por el presidente Javier Milei no se utilizó para recortar privilegios, sino para reducir jubilaciones, obra pública, programas sociales y transferencias a las provincias. Señaló que incluso economistas y comunicadores cercanos a la derecha reconocen que la Argentina atraviesa una estanflación, la peor combinación posible entre recesión e inflación.

En un mensaje directo a distintos sectores de la sociedad, el gobernador buscó despejar culpas individuales. Afirmó que los empresarios pymes, los industriales, los comerciantes, los jóvenes que no pueden alquilar y los trabajadores despedidos no son responsables de su situación, sino víctimas de un plan económico que los abandonó. La resignación, dijo, es el triunfo cultural de ese plan, y llamó a recuperar el orgullo y la convicción de que la realidad puede cambiarse.

Denunció que la provincia sufrió un ataque financiero inédito por parte del gobierno nacional, con una transferencia de recursos equivalente a quince billones de pesos, un tercio del presupuesto bonaerense. Pese a ello, aseguró que la gestión provincial continuó con obras, apertura de centros de salud y la incorporación de patrulleros, gracias a la responsabilidad y planificación.

En materia de salud, advirtió que la motosierra nacional tiene consecuencias trágicas, y defendió el fortalecimiento del sistema público como un derecho y no como una mercancía. En seguridad, rechazó el marketing y la demagogia, y reivindicó una estrategia basada en inversión, tecnología y formación, con fuerte énfasis en la cohesión social.

Kicillof también se refirió al paro nacional docente que impidió el inicio de clases en dieciséis provincias, y contrastó con el compromiso bonaerense de sostener la educación pública, gratuita y de calidad. Anunció que extenderá el acceso a la sala de tres años en todo el territorio provincial, y defendió la educación como base del derecho al futuro.

El gobernador cerró su intervención con una convocatoria a todos los sectores que rechazan un país roto y desigual a sumar fuerzas para construir una alternativa productiva, federal y soberana. Aseguró que existe un camino distinto al modelo actual, y que el futuro le pertenece al pueblo argentino. Durante el discurso, también anunció una serie de medidas, entre ellas la reducción de alícuotas de Ingresos Brutos para contribuyentes cumplidores, un proyecto para regular el trabajo en plataformas digitales, una nueva ley para el personal policial y la reinstauración del proyecto de producción pública de medicamentos.