Karina Milei postergó la reunión de mesa política por el Mundial, mientras Santilli negocia con los gobernadores la reforma electoral

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se vio obligada a postergar la reunión de mesa política que tenía programada para el martes a las trece, y la reprogramó para el miércoles a las diecisiete, debido al partido que la Selección Argentina disputará contra Egipto por el Mundial 2026. El encuentro, que incluirá la incorporación del nuevo secretario de Comunicación, Fabián Fernández, tiene como objetivo ordenar la estrategia parlamentaria para avanzar con la reforma electoral, el proyecto de régimen de zonas frías y la modificación de Inocencia Fiscal. La postergación refleja la prioridad que el Gobierno le asigna al evento deportivo, que paraliza gran parte de la actividad política en la semana corta marcada por el fin de semana XXL.

El mismo miércoles por la noche, Milei y gran parte del Gabinete asistirán a la vigilia por el 210° aniversario de la Independencia en Tucumán, que comenzará a la medianoche en la Casa Histórica. Se trata del primer compromiso formal del nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, en su rol de ministro coordinador, quien viajará acompañando al mandatario. Los representantes del Poder Ejecutivo serán recibidos por el gobernador local, Osvaldo Jaldo, y no se descarta la asistencia de otros mandatarios provinciales en lo que podría ser un gesto de respaldo hacia el exlegislador del PRO.

En las últimas horas, Santilli trabaja intensamente en retomar el vínculo con los gobernadores con el objetivo de motorizar la agenda de reformas prioritarias, entre las que destaca la electoral. En la Casa Rosada descuentan que la llave para concretar la eliminación de las PASO, una de las claves que detectan para la reelección del mandatario en 2027, está en las provincias. Santilli, en tándem con el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, están abocados a esa tarea, buscando construir los consensos necesarios en un escenario de mayorías ajustadas.

Para intentar torcer las voluntades de algunos sectores, en particular de la Unión Cívica Radical, la administración libertaria ensayó una propuesta que incluye la implementación de un sistema de colectoras en las listas, es decir, la posibilidad de competir con listas propias en algunas categorías pero anexadas a la candidatura presidencial de Javier Milei. Si bien varios gobernadores ven con buenos ojos esta alternativa, un sector del PRO y el radicalismo parecen resistirse, lo que complica las negociaciones. La propuesta busca ampliar el espectro de aliados y garantizar el apoyo necesario para la reforma.

El oficialismo necesita reunir 37 votos positivos en la Cámara de Senadores para aprobar los cambios en el sistema electoral, y actualmente solo cuenta con 21 miembros propios. El bloque radical está compuesto por diez senadores, y de ese total, la mitad no responde a las directivas de un gobernador, lo que habilita negociaciones individuales que el Gobierno intenta capitalizar. La fragmentación del radicalismo y las resistencias internas en el PRO son los principales obstáculos que enfrenta el oficialismo para lograr el número necesario.

“No logro entender al radicalismo. Estaría bueno que en lugar de problemas también busquen soluciones”, se quejó un funcionario libertario en plena negociación, reflejando la frustración del oficialismo por las trabas que encuentra en el bloque radical. El Gobierno confía en que la reforma electoral es una prioridad compartida por varios sectores políticos, pero las diferencias sobre el diseño del nuevo sistema y la persistencia de las colectoras generan tensiones que podrían demorar su tratamiento. La reunión del miércoles será clave para definir los próximos pasos.

Con la postergación de la reunión de mesa política y la vigilia del 9 de julio, el oficialismo se prepara para una semana de intensa actividad política, en la que Santilli tendrá su bautismo de fuego como jefe de Gabinete. La capacidad del nuevo funcionario para tejer acuerdos con los gobernadores y los bloques legislativos será determinante para destrabar la agenda de reformas y garantizar la gobernabilidad del segundo semestre. La reforma electoral, el régimen de zonas frías y la modificación de Inocencia Fiscal son los proyectos que el Gobierno espera convertir en ley antes del receso invernal.