Juicio a la Corte: con Cristina fuera de todo, en una semana el proceso se queda sin sostén

El proceso de juicio político iniciado en enero por el kirchnerismo duro en la Cámara de Diputados contra los cuatros magistrados que conforman la Corte Suprema de Justicia quedaría sin sustento ni poder de fuego político a partir de la semana que viene.

Pese a ser el principal tema de discusión de las 16 comisiones del Congreso de la Nación durante todo este año legislativo, el inédito juicio a los cuatro magistrados de la Corte Suprema de la Nación por “mal desempeño” podría quedar en la nada a partir de la semana que viene.

Es que, el próximo miércoles 29 de noviembre es el último día hábil para que la comisión de Juicio Político, el cuerpo de Diputados que llevó a cabo reuniones periódicamente para avanzar en la investigación contra la Corte Suprema, convoque a una nueva audiencia. De no ser así, el proceso perderá validez.

El encausamiento contra los cuatros magistrados contra la Corte Suprema de Justicia iniciado en enero por la Cámara de Diputados corre peligro de encallarse.
El encausamiento contra los cuatros magistrados contra la Corte Suprema de Justicia iniciado en enero por la Cámara de Diputados corre peligro de encallarse.

En realidad, la fecha límite en el calendario legislativo es el 17 de noviembre, pero debido al balotaje del pasado 22 de este mes se pasó para el próximo miércoles. Esta situación, fue aprovechada por el oficialismo para no organizar ninguna reunión del juicio a la Corte que pueda llegar a generar tensiones y polémicas ni con el Poder Judicial, ni con el electorado.

De hecho, días antes de participar en el balotaje que terminó perdiendo con el 45% de los votos contra el 55% de Milei, el propio Sergio Massa había advertido que “no era el momento” de discutir el comportamiento de ningún juez de la Corte Suprema. Cabe destacar que, dos de sus diputados, Ramiro Gutiérrez y Micaela Morán, forman parte de la mayoría oficialista de la comisión que avanzó en el encausamiento.

Incluso, el accionar kirchnerista en el juicio a la Corte Suprema le valió a Massa varias críticas horas antes del balotaje. La principal provino del excandidato presidencial Juan Schiaretti que, si bien nunca anunció su favoritismo entre él y Milei, si fue tajante con el Ministro de Economía saliente.

Una vez más quiero hacer público mi categórico rechazo al pretendido juicio político a la Corte Suprema que impulsa el gobierno kirchnerista del ministro Sergio Massa”, fustigó en ese momento Schiaretti vía Twitter.

En ese sentido, los nueve meses que vivió la comisión de Juicio Político, que transitó 24 reuniones, recibió a 65 testigos, y abordó más de cinco causas en las que la Corte Suprema de Justicia había registrado supuestas irregularidades en su accionar, corren peligro de encallarse para siempre.

Cabe destacar que, en las últimas audiencias del juicio a la Corte, esta comisión de Diputados envió cargos por mal desempeño contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, a los que acusó de “posible mal desempeño de sus funciones”, “manifiesta parcialidad”, “arbitrariedad”, “desvío y abuso de poder a la hora de emitir sus fallos”, entre otras cuestiones.

En este marco, a principios de noviembre la comisión de Juicio Político se reunió para leer los descargos de los jueces Rosatti y Rosenkrantz (Lorenzetti Maqueda nunca enviaron su respuesta a los cargos), pero la sesión fue terminada abruptamente por  la propia presidenta del cuerpo, Carolina Gaillard, en medio del escándalo de los chats filtrados entre el legislador kirchnerista Rodolfo Tailhade, que forma parte de este ente, y el espía preso Ariel Zanchetta.

La reunión, terminó siendo un escándalo que pareciera haber marcado un punto de quiebre en la comisión de Juicio Político: luego de esa audiencia, Gaillard no convocó a otra sesión, algo que se preveía para resguardar la figura de Massa. Sin embargo, tras el triunfo de Milei, las chances de que los diputados oficialistas sigan cargando contra los jueces de la Corte Suprema se redujeron considerablemente, pese a que ya de por sí estaban cercanas a cero.