Jorge Macri encabezó homenaje a las víctimas del Holocausto en la Plaza de la Shoá

En el marco del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, encabezó un acto en la Plaza de la Shoá. La ceremonia recordó a los más de seis millones de judíos europeos asesinados por el régimen nazi y a todas las víctimas de aquel período de horror.

La fecha conmemora la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, ocurrida el 27 de enero de 1945. El acto buscó, una vez más, mantener viva la memoria colectiva como un antídoto fundamental para evitar que semejantes crímenes contra la humanidad se repitan en el futuro.

Durante su discurso, Jorge Macri se refirió al Holocausto como una herida profunda en la historia de toda la humanidad, que trasciende la tragedia específica del pueblo judío. “Mantener viva la memoria es el único camino para que la historia no vuelva a repetirse”, afirmó con convicción desde el espacio público dedicado a la recordación.

El mandatario porteño fue enfático al señalar que la discriminación y el antisemitismo no tienen cabida en la sociedad. Su mensaje reforzó los valores de respeto y convivencia en la diversidad como pilares de la comunidad.

La ceremonia contó con la presencia del presidente del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Marcelo Mindlin, y de la secretaria General y directora de la institución, Fabiana Mindlin. Junto a ellos, el Jefe de Gobierno reafirmó el compromiso de la Ciudad con la defensa irrestricta de los derechos humanos.

Ese compromiso se extiende a la protección de la libertad religiosa, cultural y política para todos los habitantes. El acto sirvió como un recordatorio solemne de la importancia de estos principios en la construcción de una sociedad justa.

El homenaje incluyó un encendido de velas en honor a las víctimas, realizado en un clima de profundo respeto y reflexión compartida. Este gesto simbólico cerró la ceremonia, uniendo a los presentes en un momento de recogimiento.

Con este acto, la Ciudad de Buenos Aires se sumó una vez más a la conmemoración global, subrayando la importancia de recordar el pasado para educar a las generaciones presentes y futuras en los valores de la paz, la tolerancia y el respeto por la dignidad humana.