Informe de CEPAL: la inversión directa extranjera en la Argentina tuvo un saldo negativo

A pesar de todos los pronósticos prometedores y la intención del gobierno por incentivar a los empresarios de otros países, los datos empíricos no le dan buen augurio a Javier Milei. La inversión directa extranjera (IED) en Argentina cayó durante el año pasado y en lo que va del año según reveló el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

A pesar de que en Latinoamérica el incremento de la IED fue de 7,1% interanual, el organismo expresó su preocupación por el estancamiento en la llegada de nuevos inversores, lo que evidenció el bajo interés de las empresas extranjeras por establecerse en la región y en Argentina en particular.

El último documento de la CEPAL con datos renovados de la IED son un duro golpe para los funcionarios de Milei si se tiene en cuenta todas las medidas que tomó el gobierno para generar inversiones y confianza en el país como la sanción del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), la apertura parcial del Cepo y las desregulaciones en el comercio exterior.

En relación a los primeros cinco meses de este año la CEPAL reveló que la IED de la Argentina registró un saldo negativo de U$D 1679 millones, el peor resultado para, al menos, los últimos 10 años. Este saldo se derivó de ingresos totales en lo que va del año por u$s551 millones y de egresos por u$s2.190 millones, lo que confirma la continuidad de la tendencia negativa observada en 2024.

Comparado con otros países de la región, el informe sostiene que Brasil mantuvo su posición como el principal receptor de IED, concentrando el 38% del total regional, seguido por México con el 24%. Colombia, Chile y Argentina completaron el ranking de los cinco principales destinos, aunque esos tres países recibieron flujos menores a los registrados en 2023.

De todas maneras, Argentina sí tuvo una participación destacada en el sector de recursos naturales. A pesar de que ese rubro tuvo una menor participación en las entradas regionales respecto a años anteriores, el caso local fue la excepción, ya que se registró un incremento de las inversiones del 44% interanual, el más alto de la región, impulsadas por la ampliación de la explotación de hidrocarburos.

El análisis de la CEPAL explicó que el incremento de las inversiones fue traccionado por empresas transnacionales que ya operaban en la región, especialmente a través de aumentos en la reinversión de utilidades. En contraste, los aportes de capital nuevo continúan estancados, lo que refleja “el bajo interés de nuevas empresas por localizarse en la región”, según el informe.

Según estadísticas del Banco Central, durante el 2024 hubo una caída del 54% en los flujos netos en comparación con 2023, pasando de u$s23.866 millones a u$s10.996 millones.