Gobernadores impulsan ley propia tras rechazar oferta fiscal del Gobierno

Los gobernadores de 15 provincias y la Ciudad de Buenos Aires rechazaron la propuesta del Ejecutivo nacional para modificar el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el impuesto a los combustibles, optando por avanzar con un proyecto legislativo que plasme sus reclamos originales.

Tras una reunión este lunes en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), los mandatarios mantuvieron abierto un canal de diálogo para evitar un veto presidencial, aunque iniciaron la redacción de una iniciativa parlamentaria.

La contrapropuesta gubernamental, presentada por el vicejefe de Gabinete Lisandro Catalán y el secretario de Hacienda Carlos Guberman, planteaba ceder parcialmente lo recaudado por el impuesto a los combustibles y modificar los criterios de distribución de los ATN. Los gobernadores consideraron insuficiente la oferta, que no atendía su pedido central: incrementar al 50% la coparticipación del tributo combustibles para compensar la caída récord en sus recaudaciones.

El gobernador mendocino Alfredo Cornejo encabezó el ala dialoguista, instando a sus pares a no forzar inmediatamente la sanción legislativa que podría derivar en un veto de Javier Milei. “Nos guardamos esa carta por ahora”, señaló un participante, reconociendo que los números en el Congreso favorecerían la aprobación del proyecto provincialista. Durante la reunión estuvieron presentes Axel Kicillof (Buenos Aires), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut) y Jorge Macri (CABA), entre otros doce mandatarios y cinco vicegobernadores.

Una vez finalizado el encuentro, y cuando se dio a conocer el rechazo de los gobernadores a la propuesta del oficialismo, en declaraciones a los medios, el jefe de Gabinete Guillermo Francos apeló a la reciprocidad fiscal: “En la Nación hemos hecho ajustes y bajado impuestos. Las provincias deberían analizar eso… Esperamos que la actitud sea recíproca”.

La respuesta provincial no se hizo esperar: mientras los funcionarios nacionales abandonaban el CFI, los gobernadores iniciaron la redacción formal del proyecto que llevarán al Congreso, manteniendo paralelamente la mesa de negociación con el Gobierno.