Gerardo Werthein renunció como canciller en medio de tensiones pre electorales

El canciller Gerardo Werthein presentó su renuncia este miércoles al presidente Javier Milei, en un contexto de tensiones políticas a pocos días de los comicios legislativos. La dimisión se produce cuando las elecciones del domingo son consideradas un plebiscito sobre la gestión del gobierno libertario.

La decisión del ahora ex canciller contradice las declaraciones previas del jefe de Estado, quien había anunciado que los cambios en su equipo se realizarían después de conocidos los resultados electorales. Werthein optó por adelantar su salida horas antes de la apertura de los comicios.

El funcionario venía mostrando debilidad en su posición, particularmente tras el encuentro bilateral entre Milei y Donald Trump en la Casa Blanca. Durante esa reunión, el mandatario estadounidense condicionó el apoyo financiero a los resultados de las elecciones del 26 de octubre.

Según pudo establecerse, Werthein esperaba un respaldo público del Presidente que nunca se materializó, lo que interpretó como un distanciamiento progresivo. Esta percepción se vio reforzada por el malestar generado ante la noticia del mayor protagonismo que adquirirá el asesor Santiago Caputo después de los comicios.

El ex canciller había asumido su cargo a principios de noviembre de 2024, sucediendo a Diana Mondino al frente del Palacio San Martín. Su gestión se extendió por poco menos de un año, durante el cual implementó las directivas de alineamiento internacional con Estados Unidos e Israel dictadas desde la Casa Rosada.

A lo largo de su trayectoria como canciller, Werthein logró establecer buenas relaciones con el Presidente y con la secretaria general Karina Milei. Sin embargo, mantuvo constantes diferencias con el grupo de colaboradores que responde a Santiago Caputo, lo que marcó su gestión.

La renuncia deja vacante la cancillería en un momento delicado para la política exterior argentina. Hasta el momento se desconoce quién será designado como su reemplazante, generando incertidumbre.

Esta salida se enmarca en un proceso de reconfiguración gubernamental que se intensificará después de las elecciones. El presidente Milei enfrenta el desafío de recomponer su equipo en un escenario político complejo, donde las tensiones internas han quedado expuestas públicamente.