Francos destrabó la negociación en el Senado y el Gobierno anunció que tiene los dictámenes de la Ley Bases y Paquete Fiscal

El oficialismo consiguió anoche un acuerdo político de última hora en el Senado para obtener el dictamen de comisión de los dos proyectos que reclama el presidente Javier Milei: la Ley Bases y la reforma tributaria. Lo hizo cuando ya se estimaba que no lograría convencer a los “dialoguistas” que junto con el kirchnerismo tenían bloqueadas ambas iniciativas.

La presión opositora fue tan fuerte que el presidente del plenario de comisiones que trataban los proyectos desde hacía tres semanas, Bartolomé Abdala, debió anunciar a media tarde el pase a un cuarto intermedio sin fecha.

Poco después se supo que estaba llegando al Congreso el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, para destrabar las negociaciones y cerca de las 20.30 fuentes oficiales anunciaron el entendimiento que permitiría al gobierno contar con los despachos, condición inevitable para dar el debate en el recinto la semana próxima. Aclararon, sin embargo, que todavía faltaban firmas porque algunos senadores no estaban en la casa, aunque la situación se remediaría mañana a la mañana.

Las firmas que dieron vuelta la situación fueron las del peronista disidente Edgardo Kueider, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales; la del santacruceño José Carambia, que a mediodía había difundido una información asegurando que presentaría un dictamen propio, y la de la larretista porteña Guadalupe Tagliaferri que había sido una de las legisladoras más críticas de los proyectos del Ejecutivo.

Carambia consiguió que se incluyera en la reforma fiscal un cambio de la ley de inversiones mineras por el cual pasan de 3 a 5% las regalías que perciben las provincias.

El radical Martín Lousteau, por su parte, anunció la presentación de un dictamen propio, a pesar de que el resto de sus compañeros de bancada aceptaron firmar uno con disidencias parciales, según anunció el presidente del bloque Eduardo Vischi.

En el caso de Lousteau el rechazo había generado una complicación adicional, porque activó la interna del radicalismo. El presidente del Comité Nacional de la UCR avisó no sólo que emitiría dictamen por su cuenta, sino que no sería sobre la sanción de Diputados. Aclaró que trataría el proyecto venido de la Cámara baja como si fuera una “nueva ley”. Esto último preanunciaba la inclusión de cuestiones ajenas a la Ley Bases como el presupuesto de las universidades o el sistema de actualización de las jubilaciones.

Esto provocó el enojo de otros radicales que estaban dispuestos a firmar en “disidencia parcial” y explicaban en el Salón Azul que el exministro de Economía de Cristina Kirchner los había descolocado: “Cómo voy a firmar cualquier dictamen sin ver lo que propone Lousteau -explicaban en “off”-. Porque después me van a decir en mi provincia, ¿por qué no apoyaste el aumento de presupuesto universitario que él impulsó? Vischi le tendría que exigir que se encolumne con el bloque”.

Además de la reforma de la ley de inversiones mineras el oficialismo aceptó varios cambios para conseguir el dictamen de comisión. Admitió incorporar muchos organismo estatales a la lista de los que el Ejecutivo no podrá eliminar pero no sacó, en cambio, de la lista de empresas públicas a ser privatizadas a Aerolíneas Argentinas, Correo Argentino y los medios de comunicación nacionales.

En la reforma fiscal fue modificado el impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría en la zona patagónica concediendo un aumento al mínimo no imponible mediante una ampliación de las deducciones que pueden hacer los contribuyentes de La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.