En sesión histórica de Diputados, la oposición impone agenda social y frena la motosierra oficialista

La Cámara de Diputados asestó este miércoles un revés contundente al gobierno nacional tras doce horas de debate, donde la unificación opositora logró aprobar todas sus iniciativas clave. El oficialismo no pudo evitar la sanción de dos leyes sociales prioritarias, el rechazo a cinco decretos presidenciales y el avance forzado de cinco proyectos estancados, en una derrota parlamentaria sin precedentes para la administración actual.

La sesión extendida hasta la madrugada estuvo marcada por tensiones y cruces verbales, pero culminó con resultados claros: 158 votos respaldaron el financiamiento universitario que garantiza recursos para instituciones nacionales y recomposición salarial docente. Simultáneamente, 159 legisladores aprobaron la emergencia pediátrica para el Hospital Garrahan, destinada a reforzar atención infantil y residencias médicas.

En un golpe adicional a la agenda oficial, se rechazaron cinco decretos de necesidad y urgencia emblemáticos de la reforma estatal. Entre ellos figuran la disolución de organismos económicos, la reorganización de Transporte, la transformación de entidades culturales, modificaciones al Banco Nacional de Datos Genéticos y cambios en el régimen de la Marina Mercante.

La oposición también forzó el tratamiento obligatorio de proyectos largamente postergados. Mediante emplazamientos, se ordenó a comisiones analizar iniciativas sobre coparticipación de impuestos combustibles y fondos provinciales (ATN), junto a la emergencia del sistema científico-tecnológico.

Se incluyeron además dos temas sensibles: un proyecto sobre políticas integrales para el Alzheimer y la reactivación de la investigación de la estafa conocida como “caso $LIBRA”. Estas medidas buscan destrabar discusiones paralizadas durante meses.

El triunfo opositor expone la fragilidad del oficialismo en el hemiciclo, incapaz de contener una coalición transversal que unió a fuerzas diversas. La coordinación permitió superar diferencias internas para priorizar políticas sociales y frenar reformas cuestionadas.

Esta sesión marcará un punto de inflexión en la dinámica legislativa, demostrando que la oposición puede articular mayorías efectivas cuando concentra esfuerzos en temas consensuados. El gobierno enfrenta ahora el desafío de gestionar una derrota que limita su capacidad transformadora en medio del ciclo electoral.