En comisión de Diputados, analizaron reformas para el Mercosur y acusan al Gobierno de “abandonar” el bloque

En el marco de una reunión de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados, legisladores del Parlamento del Mercosur (Parlasur) analizaron los desafíos del bloque regional, desde la lucha contra el crimen organizado hasta la necesidad de profundizar la integración, mientras surgieron críticas hacia el Gobierno argentino por una presunta “deserción” de sus compromisos con el tratado fundacional.

Fernando Iglesias, titular de la Comisión y diputado del PRO, destacó como prioridades la situación del Parlasur y las perspectivas del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Además, propuso crear una “Agencia del Mercosur contra el Crimen Transnacional Organizado”, señalando que este flagelo es “la mayor amenaza a los derechos humanos y a la democracia en la región”.

Arlindo Chinaglia, presidente del Parlasur, enfatizó la importancia de la acción colectiva: “Es un proceso necesario, aunque cada gobernante tiene sus opiniones y experiencias”. Por su parte, Fabiana Martín, vicepresidenta del organismo en representación de Argentina, defendió el trabajo institucional recordando que, gracias al Parlasur, “en 2023 se eliminó el costo de roaming regional tras una recomendación de 2017”. “La gente percibe nuestro trabajo en su calidad de vida”, sostuvo.

Desde Uruguay, Mario Colman, vicepresidente del Parlasur, apeló a la colaboración argentina: “Sin Argentina no hay Parlamento ni Mercosur. Necesitamos que ayuden a que siga vivo”. Su llamado refleja tensiones ante las señales del Gobierno de Javier Milei de priorizar acuerdos bilaterales por sobre el bloque.

El diputado Santiago Cafiero, ex canciller, lanzó una dura acusación: “Hay una concepción de desertar el Mercosur. Este gobierno está abandonando sus responsabilidades con el Tratado de Asunción”. Para el referente kirchnerista, el Mercosur debe fortalecerse no solo en lo comercial, sino como herramienta para “mejorar la calidad de vida regional”.

El debate ocurre en un momento de incertidumbre para el Mercosur, marcado por las diferencias ideológicas entre sus miembros y la presión para modernizar el bloque. Mientras Brasil y Argentina impulsan visiones contrapuestas —el gobierno de Lula defiende la integración y Milei promueve la flexibilización—, el Parlasur busca reivindicar su rol ante críticas por su bajo perfil público.

El encuentro dejó en evidencia dos posturas: quienes insisten en que el Mercosur debe adaptarse sin perder su esencia integracionista y quienes acusan al Gobierno argentino de restar compromiso. Con el acuerdo UE-Mercosur aún pendiente y el crimen organizado acechando, la pregunta es si el bloque logrará reinventarse o si las grietas políticas lo condenarán a la irrelevancia.