El Senado impuso su voluntad y rechazó los vetos de Milei a la Emergencia Pediátrica y el Financiamiento Universitario

El Senado de la Nación concluyó este jueves una extensa sesión con el rechazo a los vetos del presidente Javier Milei a las leyes de Emergencia Pediátrica y de Financiamiento Universitario. Con esta decisión, el Congreso Nacional logró imponer su voluntad por tercera vez desde que comenzó la gestión del mandatario, quien había objetado ambas normas el pasado 10 de septiembre mediante los decretos 647 y 651.

La ley de Emergencia Sanitaria en la Salud Pediátrica establece la asignación prioritaria de recursos para insumos críticos, mantenimiento de infraestructura y personal esencial destinado a la atención de niños y adolescentes. La norma, que tendrá una vigencia de dos años, incluye también la recomposición salarial inmediata para el personal de salud que atiende población pediátrica y para los residentes de todas las especialidades.

En cuanto a la ley de Financiamiento Universitario, esta dispone la actualización de las partidas presupuestarias para el funcionamiento de las universidades nacionales, hospitales universitarios y organismos de ciencia y tecnología. El ajuste se realizará según la inflación acumulada de los años 2023 y 2024, con actualizaciones bimestrales basadas en el Índice de Precios al Consumidor del INDEC.

Ambas iniciativas habían obtenido previamente el respaldo de la Cámara de Diputados, donde se alcanzaron las mayorías necesarias de dos tercios para rechazar los vetos presidenciales. El 17 de septiembre, la emergencia pediátrica recibió 181 votos afirmativos, mientras que el financiamiento universitario logró 174 apoyos.

La Oficina Nacional de Presupuesto estimó que la implementación de la ley pediátrica generaría un gasto adicional anualizado de 133 mil millones de pesos. Por su parte, la Oficina de Presupuesto del Congreso calculó que el costo fiscal de la ley universitaria equivaldría al 0,23% del Producto Bruto Interno.

El Gobierno nacional había fundamentado sus vetos argumentando que ambas normas generaban “un aumento desmedido e irresponsable del gasto público”. En los decretos de veto, la administración de Milei sostuvo que estas leyes ponían en riesgo el equilibrio fiscal alcanzado y afectaban la estabilidad macroeconómica.

La sesión se desarrolló en un contexto de movilización social, con trabajadores del Hospital Garrahan realizando un paro de más de 24 horas y concentrándose en las inmediaciones del Congreso. Los manifestantes expresaron su apoyo a la legislación pediátrica y reclamaron la plena implementación de la norma.

Con la ratificación de ambas leyes, el Poder Ejecutivo queda ahora obligado a promulgar las normas y garantizar su cumplimiento. Este episodio marca un nuevo capítulo en la tensa relación entre el Gobierno nacional y el Congreso, donde la oposición ha demostrado su capacidad para consolidar mayorías suficientes que neutralicen las objeciones presidenciales.