El Senado define este jueves la reforma a la Ley de Glaciares y el acuerdo Mercosur-UE

La Cámara alta se prepara para una jornada clave este jueves, con una sesión convocada para las 11 en la que se tratará la reforma a la Ley de Glaciares y la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Además, está previsto el debate del pliego de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la UE. El viernes, en tanto, se abordarán los proyectos de reforma laboral y régimen penal juvenil.

El oficialismo decidió adelantar el tratamiento del tratado birregional luego de que Uruguay acelerara su proceso de ratificación. La Casa Rosada busca ser el primer país en dar luz verde al acuerdo, con la expectativa de obtener ventajas diferenciales frente a otros competidores regionales. Los votos estarían asegurados, aunque se espera una división en el interbloque peronista similar a la ocurrida en Diputados.

El acuerdo, firmado en enero en Asunción con la presencia de Milei y los mandatarios de Paraguay y Uruguay, supone la creación de una zona de libre comercio con más de 700 millones de consumidores y eliminará aranceles para más del 90% de las exportaciones argentinas. Su implementación aún está sujeta a la revisión del Tribunal de Justicia europeo, un proceso que podría demorar hasta dos años.

El otro punto central de la sesión es la modificación de la ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares, una iniciativa que enfrenta posturas encontradas. El proyecto oficial busca redefinir el alcance de las zonas protegidas para permitir la explotación económica en áreas periglaciares que no cumplan una función hídrica comprobable, una demanda de las provincias cordilleranas para destrabar inversiones mineras e hidrocarburíferas.

El radicalismo presentó una propuesta alternativa que otorga mayor poder al IANIGLA en la determinación de las áreas protegidas, en lugar de transferir esa facultad a las provincias. Las negociaciones de última hora intentan destrabar las diferencias para evitar que la iniciativa naufrague en el recinto, aunque el oficialismo confía en conseguir los votos necesarios.

La norma actual, sancionada en 2010, protege tanto glaciares como formaciones periglaciares, consideradas reservas estratégicas de agua dulce. La reforma mantiene la prohibición de actividades económicas en los glaciares, pero abre la puerta a proyectos en áreas periglaciares sin valor hídrico fehaciente, mediante un inventario nacional a cargo del IANIGLA con coordinación de la Secretaría de Energía.

En el peronismo, el voto podría no ser uniforme: ex gobernadores de provincias mineras como Lucía Corpacci o Sergio Uñac evaluarán su postura en función de los intereses de sus distritos.

El proyecto encuentra fuertes resistencias en asambleas ambientalistas y sectores de la Iglesia, que advierten sobre una regresión ambiental inconstitucional. Las organizaciones movilizadas denuncian que la modificación vulnera el Acuerdo de Escazú y pone en riesgo ecosistemas estratégicos para la provisión de agua dulce, la agricultura y la biodiversidad. La sesión de este jueves definirá si el gobierno logra avanzar con dos de sus prioridades legislativas antes del cierre del período extraordinario.