El PRO le garantizó apoyo al Gobierno por el DNU y la ley Ómnibus

Un grupo de legisladores encabezado por Cristian Ritondo le pidió al ministro del Interior, Guillermo Francos, que se mantengan algunas excepciones del tributo. Y sugirieron que se trate el proyecto de los amarillos para acelerar la actualización de ingresos de los jubilados. Por la tarde irá a la Casa Rosada el radical Rodrigo De Loredo.

Un día después del rechazo al DNU en el Senado de la Nación, el Gobierno recibió esta mañana a un grupo de diputados del PRO encabezados por Cristian Ritondo, jefe de la bancada clave entre los aliados parlamentarios del oficialismo, que le ratificó su apoyo pero hizo algunos señalamientos sobre las excepciones eliminadas del impuesto a las Ganancias y sobre la demora para actualizar la fórmula previsional.

Por la tarde, hará lo propio el presidente del bloque radical, el aliado Rodrigo De Loredo, que junto al gobernador mendocino Alfredo Cornejo están enfrentados al senador Martín Lousteau y la rama de correligionarios que ayer votaron en contra del DNU y quedaron en la mira del Gobierno. En lo sucesivo, aunque aún no hay fecha, continuarán las conversaciones que ya están en marcha con el jefe de Hacemos Coalición Federal, Miguel Pichetto, que completa el esquema de eventuales apoyos del oficialismo.

La reunión con Pro fue convocada antes del fuerte revés de ayer en la Cámara Alta, aseguraron fuentes gubernamentales a Infobae, pero el mal resultado parlamentario de anoche potenció la relevancia de la visita. La administración libertaria necesita sumar apoyo para fortalecerse en Diputados de cara al tratamiento de los proyectos de ley y el propio DNU, cuyo inicio aún no está pautado, y empezó por la dirigencia más afín.

Ritondo subió por la explanada cerca de las 11.30 junto a algunos de los referentes de mayor peso de su grupo: Silvina Giudici, Silvia Lospenatto, Damián Arabia, Luciano Laspina, José Núñez y Diego Santilli. Y se dirigieron en grupo hacia Salón de los Escudos de la planta baja de la sede nacional, donde los esperaba el ministro del Interior, Guillermo Francos, y su segundo en el mando, Lisandro Catalán. El jefe de Gabinete, Nicolás Posse, que había empezado a ocupar un rol de mayor presencia en las negociaciones, no fue de la partida esta vez, pero mandó a su vice, José Rolandi, encargado de evaluar y ejecutar los aspectos técnicos de los proyectos en diálogo con el jefe de Hacienda, Luis Caputo. También se sumó, como hace tiempo no lo hacía en este tipo de cónclaves, el asesor presidencial, Santiago Caputo, que apenas habló y no apareció en la foto que se tomó al final, pero se mostró interesado en escuchar los planteos.

El encuentro duró alrededor de una hora, y a la salida, Ritondo, predispuesto a hablar con la prensa, contó que le transmitieron a Francos que seguirán firmes en “darle las herramientas que necesita” al Gobierno en la discusión parlamentaria que se aproxima. No obstante, ante sendas consultas de este medio sobre los ejes más polémicos -Ganancias y la fórmula previsional- dijo que habían hecho algunas “sugerencias” que Francos se comprometió a evaluar.

En concreto, los legisladores afines pidieron que se mantengan las exenciones en el tributo para los policías, los médicos de guardia, las guarderías, y que se clarifique a quiénes alcanzarán específicamente en el rubro petrolero, para que no se queden con el beneficio los altos directivos de las empresas, como ocurría hasta el año pasado. “Durante el kirchnerismo se hicieron muchos curros, como la eximición para Camioneros, está bien que eso no vaya más. Pero hay otros que deberían tenerse en cuenta”, justificó el pedido uno de los legisladores.

Con respecto a la fórmula jubilatoria, le plantearon al ministro que se avance con el tratamiento “urgente” del proyecto de Pro, lo cual implicaría removerlo de la ley Bases y ceder la iniciativa en ese terreno. Se refirieron a la iniciativa presentada la semana pasada por María Eugenia Vidal -que no participó del cónclave-, que propone actualizar las jubilaciones mensualmente en base a la variación del Índice de Precios del INDEC, con una aplicación retroactiva a enero para evitar que los meses de mayor inflación queden por fuera del empalme. Los funcionarios de Milei prometieron tenerlo en cuenta pero no dieron respuestas definitivas sobre esa posibilidad.

La charla fue promovida por los libertarios es para asegurarse el acompañamiento de los amarillos sin fisuras, aunque lo descontaban de antemano. “Hay confianza en que tanto el DNU como bases van a salir bien. Las relaciones de fuerza son distintas en comparación con el Senado”, dijeron en Balcarce 50. A la salida del encuentro los legisladores cercanos al Gobierno evaluaron un escenario similar. “No va a ser fácil, pero los votos están”, dijeron.

Por ahora no está en los planes que visite hoy a Francos Miguel Pichetto, cuyo bloque -Hacemos Coalición Federal- es fundamental en el poroteo de voluntades. Sin embargo, el funcionario y el jefe parlamentario hablaron y se vieron en persona varias veces esta semana, y no se descartan encuentros en los próximos días.

Está previsto que De Loredo llegue a la Casa Rosada a las 16, y probablemente lo haga acompañado también por sus pares de la Cámara baja. Las relaciones se tensionaron con la UCR ayer y anteayer. Primero, cuando varios legisladores estuvieron a punto de facilitar la sesión pedida por Pichetto para acelerar el tratamiento de una reforma de la fórmula previsional propuesta por el diputado de la Coalición Cívica, Juan Manuel López, que integra Hacemos. Y ayer a la noche, cuando dejaron el DNU de desregulación a un paso de la caída, que el Gobierno intentará frenar en la Cámara baja.

El cordobés radical se desligó esta mañana de la posición encabezada por Lousteau. Junto a cuatro gobernadores y el titular del bloque en el Senado firmó un comunicado donde expresó la voluntad de impulsar nuevas reformas del Gobierno, aunque repararon en que la gestión de Javier Milei debe llamar al consenso y abandonar el tono de la campaña electoral. Gustavo Valdés, de Corrientes; Alfredo Cornejo, de Mendoza; Carlos Sadir, de Jujuy; y Leandro Zdero, de Chaco, también pidieron “una UCR moderna” que ayude al país del “estancamiento y la decadencia” que vincularon al kirchnerismo.

En el pie del texto no figuraron las firmas del mandatario santafesino Maximiliano Pullaro, que viene de una etapa de roces con Milei por las retenciones y por la falta de ayuda en el territorio contra el narcotráfico. Su respaldo a las medidas de los libertarios está en duda, pero el Gobierno apela a De Loredo y compañía para convencer al resto de la bancada.

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