El gobierno trabaja en una nueva Ley de Seguridad Interior para que las Fuerzas Armadas puedan actuar contra el narcotráfico

El presidente Javier Milei encabezó hoy una nueva reunión de Gabinete en la que monitoreó la coyuntura en la ciudad de Rosario, azotada por la violencia narco, mientras se analizaba el envío de una nueva Ley de Seguridad Interior en el Congreso para poder dar intervención a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico.

La intención es que las Fuerzas Armadas puedan tener atribuciones «adicionales», hoy limitadas por la ley actual que en su artículo 27 solo las autoriza a la afectación de «sus servicios de arsenales, intendencia, sanidad, veterinaria, construcciones y transporte, así como de elementos de ingenieros y comunicaciones».

Sobre este punto se habló hoy en la reunión del equipo que rodea al mandatario, el día después de que los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich, y de Defensa, Luis Petri, visitaran la provincia de Santa Fe.

Al término del encuentro, Milei reveló que la intención del Gobierno es «enviar una nueva ley de seguridad interior que permita que las FFAA puedan tomar algunas acciones adicionales».

«Lo vamos a mandar. Es algo que discutimos hoy en la reunión de Gabinete. Petri estaba con la ley, pero Patricia estaba en el avión de vuelta, pero es imprudente tomar una decisión final», planteó en referencia a la ausencia de Bullrich, en vuelto de regreso de Rosario adonde fue a presentar 450 nuevos efectivos de las fuerzas federales.

Según supo la agencia Noticias Argentinas de una fuente del círculo rojo del libertario, la idea es impulsar una nueva norma «a mitad de camino entre el estado de sitio y la política actual» que le permita a las Fuerzas Armadas tomar «acciones acorde a la calidad de los eventos que están ocurriendo».

«Está reglamentada la forma en la cual tomás acciones, no es cualquier forma, se está determinado el formato», anticipó el mandatario tras la conformación de un Comité de Crisis.

El avance de las bandas narcos en Rosario es uno de los temas que preocupa al gobierno libertario, que trabaja en conjunto con el gobernador Maximiliano Pullaro para neutralizar la escalada de violencia.

Cuando los relojes daban las 8.33, el Presidente llegó a Casa Rosada, vestido de traje, mientras su hermana, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, cruzaba el Salón de los Bustos, lo que hizo que se detuviera a saludarla antes de recluirse en su despacho.

Sin la presencia del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, abocado a su agenda, participaron del intercambio 7 de los 8 ministros: Guillermo Francos (Interior); Diana Mondino (Cancillería); Mario Russo (Salud); Sandra Pettovello (Capital Humano); Mariano Cúneo Libarona (Justicia); Luis Petri (Defensa); y Luis Caputo (Economía). Otra de las ausentes fue la de Bullrich (Seguridad) en vuelo de regreso desde la ciudad de Rosario.

También asistieron los secretarios de Prensa, Eduardo Serenellini; de Legal y Técnica, Javier Herrera Bravo; Ejecutivo de Gobierno de la Jefatura de Gabinete, José Rolandi; y General de la Presidencia, Karina Milei.

El asesor presidencial, Santiago Caputo, y el vocero, Manuel Adorni, completaron la lista de presentes.