El Diputado Carreño confirmó la cumbre de Sturzenegger para retocar el dictamen

El diputado cordobés Oscar Agost Carreño, del bloque Hacemos Coalición Federal, confirmó que Federico Sturzenegger encabezó una cumbre en un departamento de Recoleta para «retocar» el dictamen de mayoría de la ley ómnibus.

Agost Carreño confirmó que el dictamen se siguió escribiendo horas después de su aprobación, en un intento del oficialismo para garantizar el apoyo de la oposición «dialoguista» a la ley.

«Fui a una de las reuniones, cuando vi quiénes estaban ahí y que punteos estaban haciendo, me retiré», contó el diputado nacional que integra el bloque de Miguel Pichetto. Confirmó también que el encuentro se realizó un departamento próximo a La Biela.

«Nosotros nos reunimos con las autoridades de la Cámara, ni tocamos dictámenes, ni nos interesa mejorar el dictamen. Para nosotros ya está cerrada esa instancia y no vamos a ir a ningún tipo de reunión que no sea con las autoridades de la Cámara», comentó Agost Carreño en radio Futurock.

Luego, comentó que cuando vio a Sturzenegger dio medio vuelta y se fue, a diferencia de Pichetto que se quedó y pidió que se fuera el asesor. «Si está este tarado acá, yo me voy. Este tarado destruyó el país, nos metió en un caos institucional con el DNU», lo atacó. El economista entendió que no era bienvenido y se fue.

«Cuando vimos las personas que estaban invitadas dijimos ‘no, esto no es lo que esperábamos’. Estaba Federico Sturzenegger. Los vi que estaban punteando, personas que no son diputados y me pareció que no era el sentido de la reunión y me fui», relató Agost Carreño.

Los «retoques» al dictamen de mayoría fueron confirmados por otro diputado del bloque de Pichetto, el también cordobés Carlos Gutiérrez. «Nos encontramos con que se realizaron modificaciones que nadie sabe ni quién ni cómo se hicieron, después de un dictamen firmado», reveló el schiarettista.

La modificación del dictamen en un departamento es un escándalo que alimenta las versiones de la oposición acerca de que los diputados firmaron un papel «en blanco», algo que admitió el peronista tucumano Agustín Fernández quien dijo que recién el fin de semana van a analizar lo que dice el texto.

Los voceros de los involucrados argumentaron que se estaba escribiendo un nuevo dictamen pero que serviría como hoja de ruta para la sesión, pero que de ninguna manera se estaba cambiando el votado. La explicación buscó contener el escándalo legal que representa el cambio del texto de una norma votada -el dictamen es un documento público-, además de constituir una violación de la representación popular, porque unos pocos cambian a posteriori lo votado por muchos otros.